«El Amado te ama con amor eterno»
Hay celebraciones que dejan una huella especial en el corazón de una comunidad. Así fue la Profesión Religiosa de Kelly Dahiana Mosquera Perea, celebrada en el Centro de Espiritualidad Francisco Palau, La Estrella, Colombia, Provincia Nuestra Señora de las Virtudes. Fue una tarde de gratitud, de emoción y de esperanza, en la que Dios volvió a recordarnos que sigue llamando y que su amor continúa despertando respuestas generosas.
Rodeada por su familia, hermanas de distintas comunidades, amigos y miembros del Carmelo Misionero Seglar, Kelly pronunció su “sí” al Señor, profesando los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia como Carmelita Misionera. Un “sí” que no nació de un momento aislado, sino de un camino paciente de discernimiento, formación, oración y acompañamiento.
El lema de la celebración, «El Amado te ama con amor eterno», expresó la experiencia que ha sostenido su vocación. Antes de cualquier respuesta humana está siempre la iniciativa de Dios, que ama primero, llama por el nombre y permanece fiel. Ese amor ha ido conduciendo la vida de Kelly hasta hacerla descubrir que la mayor alegría está en entregar la vida a Cristo y a la Iglesia.
La Eucaristía fue presidida por el P. Jorge Ernesto Zapata Ochoa, Vicario General y Canciller de la Diócesis de Istmina–Tadó, tierra natal de Kelly. El padre Ernesto acompañó de cerca su proceso vocacional desde sus inicios. La Profesión Religiosa fue recibida por la Hna. Lila Rosa Ramírez Montes, Superiora General de la Congregación, con la presencia de la Hna. María del Ángel Conde, Vicaria General, quienes se encuentran en Colombia realizando la visita pastoral a la Provincia Nuestra Señora de las Virtudes. También estuvieron presentes numerosas hermanas que quisieron acompañar y compartir este significativo momento.
La presencia de su familia hizo aún más significativa la celebración. Sus rostros reflejaban la alegría de quienes comprenden que una vocación no pertenece únicamente a quien la recibe, sino que es un regalo para toda la Iglesia. En cada abrazo, en cada mirada y en cada oración se percibía la acción silenciosa de Dios, que también acompaña y fortalece a quienes caminan junto a la persona llamada.
Al finalizar la Eucaristía, la nueva profesa expresó su agradecimiento a Dios, a su familia, a la Congregación y a todas las personas que han sido parte de su historia vocacional. Luego, en un ambiente sencillo y fraterno, la comunidad compartió un brindis para celebrar este nuevo comienzo.
La Profesión Religiosa de la Hna. Kelly Dahiana es motivo de alegría para toda la Congregación. Su “sí” renueva nuestra esperanza y nos recuerda que el Señor sigue llamando mujeres dispuestas a amar a la Iglesia con el corazón de Cristo, según el carisma del Beato Francisco Palau.
Hoy damos gracias porque una nueva Carmelita Misionera ha respondido con generosidad. Y, junto con ella, volvemos a creer que el amor de Dios continúa escribiendo historias nuevas. Como lo anunciaba el lema que acompañó toda la celebración: «El Amado te ama con amor eterno».
Beatriz Elena Mejia cm
