“María sigue caminando con su pueblo, alentando la fe y conduciendo a todos hacia su Hijo Jesús.”

Con profunda alegría y espíritu de comunión, nuestra comunidad participó en la Novena y Solemnidad de la Virgen del Carmen, una celebración que reunió a las comunidades de la parroquia que esta bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen y sus capillas para honrar a quien el pueblo chileno venera con cariño como Madre y Reina de Chile.

Los días de preparación estuvieron marcados por la oración, la fraternidad y la misión. Uno de los momentos más significativos fue la Caravana Rural, instancia en la que la imagen de la Virgen del Carmen peregrinó por los distintos sectores de la parroquia, acercándose a las familias y llevando un mensaje de esperanza a quienes salían a su encuentro.

En un ambiente de profunda alegría, vehículos adornados acompañaron el recorrido de la Virgen, mientras cada capilla la esperaba con sencillos y emotivos homenajes. Durante el trayecto, el padre Marco Pardo realizó diversas detenciones para bendecir a enfermos, adultos mayores, niños y familias, haciendo visible la ternura de Dios que, por medio de María, continúa visitando y fortaleciendo a su pueblo.

Nuestra capilla recibió a la Carmelita con gran emoción. Escoltada por nuestros huasos y homenajeada con un tradicional pie de cueca, la comunidad manifestó su amor filial hacia la Madre del Carmen. A pesar del intenso frío, se acercaron fieles para participar con entusiasmo, presentando a la Virgen sus alegrías, preocupaciones, sufrimientos y esperanzas, confiados en su constante protección e intercesión.

En el marco de la Novena, nuestra comunidad, junto a otras capillas, animó una de las celebraciones, cuya intención estuvo dedicada a orar por las vocaciones a la vida religiosa y a la vida consagrada. A través de signos, cantos y una oración comunitaria, encomendamos al Señor la fidelidad y perseverancia de quienes han respondido a su llamado, pidiendo a la Virgen del Carmen que continúe acompañando y sosteniendo a todos los consagrados y consagradas en su entrega generosa al servicio del Reino.

La celebración culminó con la Solemnidad de la Virgen del Carmen, marcada este año por el inicio del Año Jubilar que conmemora el centenario de la coronación de la Virgen del Carmen como Madre y Reina de Chile. La Eucaristía congregó a las comunidades cristianas de la parroquia, coordinadores, agentes pastorales, autoridades y numerosos fieles que, unidos en una sola voz, dieron gracias a Dios por el regalo de María en la historia de nuestro pueblo.

Como Carmelitas Misioneras, vivimos esta celebración como una renovada invitación a contemplar a María desde el espíritu de nuestro carisma. Ella es la mujer creyente que escucha, acoge y se pone en camino; la discípula fiel que permanece junto a Jesús y acompaña la vida de la Iglesia con amor maternal. Siguiendo el ejemplo del beato Francisco Palau, renovamos nuestro compromiso de ser presencia evangelizadora, llevando a Cristo allí donde la vida clama por esperanza, consuelo y fraternidad.

Que la Virgen del Carmen, Madre, Reina y Hermana en el camino de la fe, continúe guiando nuestros pasos y nos enseñe a vivir con un corazón disponible para Dios y para los hermanos, siendo auténticos testigos del Evangelio en medio del mundo.

Comunidad El Vedra Lo Prado – Curacaví- Chile

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