En la precedente reflexión que encierra la página palautiana, acaparé yo la relevancia. No hay más que echarle una somera mirada. Ahora, no. Ahora la tendrá Fco. Palau. Con los mismos contenidos, ¡ claro !. Pero como es él el protagonista en la redacción, ésta resultará más auténtica, sustancial y sabrosa. Con mucho más calado evangélico. Con más connotaciones de Reino.

Palau comenzó a escribir la 2ª parte de Mis Relaciones, en 1864. El misterio de la Iglesia se le había revelado en nov. de l860. Desde donde inició una nueva relación con Ella y él se percibió incentivado a anotarla. Concluye el escrito en marzo de 1867. En el Vedrá. Se palpa, en sus páginas, la inmediatez y frescura de su vivencia. Pues traslada al papel los sentimientos que le embargan.

En la secuencia cronológica advertimos el proceso seguido en las relaciones con su Amada, durante los años que incluye el escrito. Meditaciones y sentimientos en torno a Ella. Períodos que se extienden a lo largo de 7 años. Por lo que advertimos fueron muchos y buenos. ¿Verdad? A nivel de familia podemos afirmar con él: La índole del escrito es confidencial y el tema eclesial. Se lo comenta a Juana Gratias. Su gran confidente y colaboradora, ¿No es así?

Otra de las facetas que nos ofrece Mis Relaciones es su posible ámbito para vivir en clave de libertad. Ése fue el contenido del ejemplar: un canto de libertad. Es que la persona cuando no puede o no sabe explicar, canta. En Mis Relaciones, Palau puede expresar lo que crea conveniente y como lo crea conveniente. Al ser un escrito íntimo se explayaba con toda libertad, arropado por el lenguaje simbólico -Lo he escrito para mí solo y lo escribo en los momentos en que más necesidad tengo de ella: “La Iglesia”. Tengo escritas mis amorosas relaciones… Y hay cosas que las escribo, pero con tal reserva que si supiera se iban a leer estando yo vivo, las quemaría. Nadie se inmiscuye en la trama. Aparte de que Palau no se lo permitiría. ¿Me equivoco?

Esta obra contiene el relato más autobiográfico de la vida del autor. Junto con las cartas. Lo requeté sabemos. Sí, sus páginas son retazos autobiográficos. Trascritos de forma espontánea.

En cuanto al procedimiento de Mis Relaciones, nos hallamos ante el ejemplo más típico de simbolismo, que se revela en sus escritos. Marcadamente profético y apocalíptico. En él se nota la familiaridad con el Cantar de los Cantares y el Apocalipsis. Su entrañable devoción al profeta Elías, también. La forma dialogada, de que se sirve para expresarse, no permite llegar a la conclusión de si se trata de hechos históricos o sólo de recursos literarios. Enorme dificultad, ¡claro!

Mis Relaciones no está destinada a la publicidad. Archisabido. Por lo cual Palau podía mantenerlo totalmente anónimo. Lo reservaba, exclusivamente, a su uso personal. Tampoco aconseja la lectura rápida ni seguida.

Como sólo contamos con la 2ª mitad del texto, le falta el arranque natural.

El epistolario es sumamente significativo para aclarar numerosos detalles. Para acertar en la exégesis del escrito, también. “Yo tengo mitad escrito un libro que traigo conmigo reservado, bajo el título de Mis Relaciones con la Iglesia…. Pensaba enviártelo porque creo te haría gran provecho, pero lo tengo por cosa tan reservada, que no me atrevo a remitírtelo. Te diré, en sustancia, lo que puede concernirte a ti…. De esto tengo llena la cabeza y el corazón. Y no sé pensar en otra cosa. Absorbe mis potencias y sentidos. 

Ante Mis Relaciones la disposición del lector ha de ser la del que se acerca a la intimidad de un alma gigante. Razón, por la que la lectura, también, ha de hacerse por partes.En carta a su gran confidente y colaboradora Juana Gracias nos comenta cómo preserva éste escrito suyo de miradas indiscretas y hasta de profanaciones: Llevo su llave al cuello…. Y no me descuido de tenerlo cerrado…. Hay cosas tan sublimes y misterios tan profundos que temo escribirlos. Pero me sirven a mí.

Admirala actitud de nuestro ecografiado. Pues de forma tan sencilla nos revela su enorme talla humana y espiritual. Su colosal estatura, sí. Porque si los lectores no van a entenderlo es porque él escala, el monte de la existencia, a considerables altitudes.

Lo configuran diversos aspectos del misterio. Uno, con el siguiente epígrafe: “La mujer, tipo de la Iglesia de Jesucristo”. En 1866 Tomo III, otro. Mis Relaciones con la mujer del Cordero, después. Luego, nos ofrece otra portada como tomo 2, pero no interrumpe la paginación. Verdaderos puntos de referencia, al definir su estructura externa, son la geografía y la cronología, ¿ verdad?

Gran parte de las páginas anotan los escenarios donde las redactó: Ibiza, Es Cubells, el Vedrá, Montserrat, Sta. Cruz, Cervelló, S. Honorato de Randa, Corberó, Roma. Cuando no lo indica se trata de ámbitos, frecuentados por él, para caldear el espíritu.

Carece el texto tanto de plan previo, como de síntesis. Se sirve de diálogos, visiones etc. para conferirle más interés y realismo.

En sus relaciones con la Iglesia reitera, ahora, sin cansancio, los más profundos vínculos con Ella.

El 2º tomo es el que compara esos años con épocas anteriores de su vida. Y las situaciones pasadas las considera a la luz de escenarios nuevos.

Intenta, decididamente, esclarecer el misterio. Sin conseguirlo. Lógico. Es misterio.                                     

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