Una invitación que abrió a lo inesperado

El 15 de abril de 2026 vivimos una experiencia que quedará grabada en lo más profundo del corazón. Todo comenzó de manera sencilla, casi silenciosa: un mensaje recibido a través de Instagram. Desde Radio María Argentina llegaba la propuesta de participar en una entrevista para dar a conocer nuestra Congregación, el carisma de las Carmelitas Misioneras, nuestras presencias misioneras y compartir el testimonio vocacional en el programa Conociendo las Congregaciones Religiosas en Argentina.

Desde el primer momento surgió una intuición clara: era un regalo de la Virgen. Y, como tantas veces ocurre en la vida de fe, lo que parecía pequeño comenzó a abrirse a algo mucho más grande. Movidas por este mismo espíritu, propusimos realizar la entrevista junto a hermanas de Colombia, para expresar mejor la riqueza de nuestro carisma en América. La acogida fue inmediata, y así lo que inició como una iniciativa local se transformó en una verdadera experiencia de comunión continental.

 

Una experiencia de Espíritu, comunión y memoria vocacional

La vivencia estuvo marcada por los nervios y la preparación, pero al momento de la entrevista, casi nada salió como estaba previsto. Y allí estuvo la gracia: las palabras brotaban con sencillez, desde lo profundo, como suscitadas por el Espíritu.

Fue también, en lo personal, un volver a las raíces. Narrar la propia vocación significó abrir ese “baúl interior” donde se custodian los recuerdos más sagrados: el primer llamado, el primer amor, aquello que da sentido a toda la vida.

Las hermanas que participamos experimentamos una alegría profunda, una comunión real que superaba distancias y fronteras. Nos sabíamos una sola familia, un solo cuerpo en misión, viviendo con gratitud la riqueza del Carmelo Misionero y la herencia del Padre Francisco Palau.

 

Gratitud que se hace misión compartida

Esta experiencia también estuvo marcada por la cercanía de muchas personas: hermanas de distintos países, laicos, amigos y miembros del CMS que acompañaron con sus mensajes y afecto, haciendo visible la universalidad del carisma.

En medio de todo, también brillaron los gestos sencillos de la vida fraterna, como la disponibilidad inmediata de la hermana superiora para facilitar los medios necesarios para la entrevista. Detalles que hablan de una comunión concreta y vivida.

Solo queda agradecer a Dios por este don que renueva la vocación en lo cotidiano y por servirse de medios como Radio María para seguir tocando corazones. Agradecemos especialmente a las hermanas Johanna y Leini, a la comunidad del Colegio El Carmelo, y a todos quienes, con su cercanía, sostienen esta misión compartida.

Como eco final, queda resonando una invitación sencilla y profunda:

“Que no tengan miedo de abrir el corazón a Dios.”

Hna Lourdes Pera (Viceprovincia San Juan de la Cruz)

Video de la Entrevista

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