Muy queridas hermanas:
Después de la intensa jornada del día de ayer, en la cual, por gracia del Señor y moción de su Espíritu, se reeligió a
hermana Lila Rosa Ramírez, como Superiora General, espacio en el cual se recibieron llamadas, innumerables
mensajes de gratitud y apoyo, culminando con la Eucaristía como acción de gracias al Señor que nos ha mirado con amor, iniciamos una nueva jornada orante, en la tarea de discernir y escuchar atentas su Voluntad, para la conformación del Equipo que apoyará a hna. Lila en la marcha congregacional.

Bien saben que en todas estas tareas, nos acompaña el sentir de cada una de ustedes hermanas, quienes hicieron una minuciosa tarea en cada demarcación, al hacer sus votaciones y presentar al Consejo General su parecer acerca de quiénes debían asumir esta delicada misión; revisados los escrutinios y puestas en manos del Señor, escuchando a nuestro Padre Fundador, nos dimos a la delicada tarea de elegir a cada una de las Consejeras; ellas a su vez, con asombro, con temor, pero con la mayor generosidad y fidelidad a la Congregación, han dado su sí, a la espera de fervientes y múltiples oraciones; aquí están sus hermanas, sus Consejeras, las que esperan el apoyo de cada una de nosotras para hacer las cosas lo mejor posible en bien de la Iglesia y la Congregación:

  1. Hna. María del Ángel Conde. Vicaria y primera consejera
  2. Hna. Marigold Magbanua. Segunda consejera
  3. Hna. Silvia Mabel del Valle Romero Albornoz. Tercera consejera
  4. Hna. Victorine Silga. Cuarta consejera
De izquierda a derecha: Hnas María del Ángel Conde, Silvia del Valle, Lila Rosa Ramírez, Vitorine Silva y Marigold Magbanua

Y nombrado el Consejo nos dimos a la tarea de completar el Equipo de Gobierno, y han aceptado con generosidad para: Secretaria General: Hna. Liliana López Castaño y para Ecónoma General: Hna. María Hidalia Aguilar Guzmán Ellas han escuchado una y otra vez a nuestro Padre Fundador en la carta 7 a las hermanas de Lérida y Aytona, y hoy a nosotras:
“Yo deseo que todas seáis un solo corazón animado de un solo y un mismo espíritu… Si todas formáis un corazón, si este corazón está animado, vivificado, dirigido y gobernado por el Espíritu de Dios, ¡con cuánta abundancia derramará Dios sus gracias sobre vosotras!”.

Han expresado que sienten sus limitaciones, pero que conocen la bondad de las hermanas que harán posible que todo marche mejor, de tal suerte que el espíritu profético de la Congregación, logre llegar a todos los lugares del mundo para sanar y ayudar a la Iglesia que sufre. Esperan de cada una, la oración y la fuerza de la comunión para lograr su tarea.
Un abrazo para todas y un gracias de corazón por tantos detalles de cercanía y oración.
¡Enhorabuena para todas!

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