El Señor sigue llamando a jóvenes a sembrar esperanza en este mundo que tanto lo necesita. Hoy nos acercamos al testimonio de Rosmery Ifeoma Eze de Nigeria. Ella sintió la llamada del Señor y aun con la incertidumbre que te da no conocer la nueva vida, pero sin embargo se lanzó, como nos invita San Pablo, en su carta a los Filipenses:
“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, me lanzo a lo que está delante,prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. ” (Filp 3:13-14)
Muchas gracias Rosmery por tu entrega, por tu testimonio sencillo de confianza en el Señor, te acompañamos con la oración y con la certeza que el Señor te quiere para trabajar en su viña como Carmelita Misionera, llevando el gozo del amor de Dios a los demás.