“Le aseguraré mi amor eternamente” salmo 88

La promesa de parte de Dios para con su pueblo reflejada en la persona del Rey David, sigue haciendo efectiva en nuestro tiempo. El Señor mantiene su promesa en cada segundo de nuestra historia y en este tiempo lo hace a través de 16 jóvenes y 4 religiosas Carmelitas Misioneras que llegan a misionar a esta parte de la parroquia de San Francisco Javier de Peralillo,Chile,  las comunidades de Los Cardos Casas-Santa Victoria, El Barco, Cardos Peralillo y San Miguel son las elegidas para recibir la visita de Dios en su gente, en sus familias.
Son jóvenes alegres, carismáticos con una sencillez de esas que cuesta encontrar en la sociedad de hoy, comienzan su jornada de la mejor manera, entrando en dialogo con El Señor, por medio de la oración. También es necesario su alimentación corporal  y algo no menos importante la “formación”, aprender para transmitir y para saber escuchar. Poco a poco comienzan el camino al andar, recorren las calles, los caminos polvorientos, se encuentran con el hombre de campo, visitan los hogares, la gente espera ansiosa su llegada: sabía que vendrían… los estábamos esperando… sírvase un juguito… no se vayan todavía, eran las palabras que salían de boca de aquellos que eran bendecidos con su visita. Se van creando lazos familiares que sin duda perduraran en el tiempo. Es el paso de Dios por nuestra tierra, por su gente y sus familias y en cada uno de ellos pudimos ver como Dios mantiene su promesa de amarnos eternamente. Gracias hermana María del Carmen, hermana Luisa, hermana Sandra y hermana Máxima, por acompañar, formar y guiar a estos chicos y chicas y traerlos a esta hermosa tierra colchagüina.
Que Dios les bendiga y nuestra Señora del Carmen los proteja siempre de todo peligro. Así sea.

            Patricio Peñaloza