Son muchas las experiencias que se han vivido a lo largo de estos 80 años en nuestro Colegio son varias las personas que han pasado y dejado huella significativa en nuestra institución; por eso en este año de gracia y bendición, no podíamos dejar pasar desapercibido este gran acontecimiento. Desde el inicio quisimos dar impulso con diferentes momentos desde nuestra espiritualidad carmelita, resaltando nuestros rasgos característicos: orante, fraterno y misionero.

Iniciamos con el momento ORANTE, que da apertura al año escolar con la celebración Eucarística; agradecimos y presentamos todos los resultados y sueños para seguir anunciando la gloria del Señor. Así mismo, continuamos con la formación mariana que nos identificó con el lema “El Carmelo es todo de María”; enalteció este solemne momento la coronación de la Virgen María, las protagonistas nuestras egresadas que han dejado huella desde una formación integral que caracteriza la educación de la comunidad de las Carmelitas Misioneras y un vivo ejemplo de nuestra consigna “Donde hay un estudiante del colegio El Carmelo, hay trascendencia, fraternidad, rectitud y responsabilidad”.

Pasamos al gran momento FRATERNO, la expresión sublime que da lugar a la familia, primeros formadores de valores humanos y cristianos en el seno del hogar en alianza con el colegio El Carmelo y como evidencia de ello tuvimos el gran encuentro nominado “Día de la Fraternidad”; compartimos y experimentamos la alegría, la integración y la convivencia, amenizados por variedad de actividades culturales, recreativas y un dulce compartir de productos gastronómicos. Los niños y los jóvenes han sido clave para el logro de dicha actividad como también los padres de familia, muestra de ello fue contar con la asistencia y participación de más de 2000 mil personas reunidas en torno a un clima de seguridad, armonía y afecto.

Así mismo tuvimos el momento MISIONERO, denominado “El Carmelo en Salida”, y partimos de la consigna: “Es tarea de todos, id y haced discípulos a todas las naciones”. La comunidad se dispuso para experimentar las diferentes manifestaciones que contribuyeron al servicio de evangelizar, acompañar y promover el amor a Dios y los prójimos; partiendo de acciones como: Las semillas misioneras, actividad que consistió en que a cada uno de los integrantes de la comunidad educativa le fue regalada una tarjeta con un mensaje bíblico y se les invitaba a evangelizar a personas cercanas, compartiendo la reflexión. Así mismo, la consigna: “familia que canta y ora unida, permanece unida”, frase expresada por el papa Francisco en forma constante y que nos recuerda que la oración, y más en familia, nos ayuda a fortalecer los valores y la convivencia. El refuerzo que realizamos a la Espiritualidad de nuestros Santos del Carmelo, huellas de la misión que deben impregnar la formación integral de nuestros estudiantes. La donatón a favor de los necesitados y vulnerables, permitiendo así que nuestros niños y jóvenes logren impactar cada día la vida de otras personas.

Finalmente cerramos el año con la celebración de nuestro padre fundador Francisco Palau en compañía de algunas hermanas Carmelitas Misioneras y jubilados que han dejado huella en nuestro colegio y han promovido a lo largo de los años la filosofía, la espiritualidad y la pedagogía Palautiana. En este encuentro contamos con la presencia del obispo auxiliar, nuestro párroco y el provincial de la divina redención.

Solo me resta decir GRACIAS Señor por estos 80 años de bendiciones, retos, sueños, proyectos y realidades; seguimos confiando en la presencia de Dios y la Santísima Virgen María para continuar formando y acompañando a la manera de Jesús, a esta gran comunidad educativa que me ha acogido, abierto las puertas de su corazón y donde me enseñan cada día a ser mejor persona y mejor Carmelita Misionera porque “La voz de Dios no deja vacío alguno en el alma, la llena y no vacila”.

Hna. Martha Ligia Hernández, cm

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