Hoy nuestro testimonio nos llega del sur de España. Hemos querido traer la experiencia de primera mano de unos profesores, alumnos y madres de alumnos, sobre la vivencia del tiempo de confinamiento.

Desde el Colegio “El Carmelo” de Granada, nos cuentan los tutores de segundo de Bachillerato, dos alumnos y dos madres. Este es un curso donde cierran etapa y es por ello que se vuelve breve pero intenso.

Le damos la palabra a ellos………

CONECTADOS DESDE Y CON EL CORAZÓN… CON SEGUNDO DE BACHILLERATO

            Una mirada, una sonrisa, un saber interpretar las emociones de nuestros alumnos a través de un pequeño reflejo en una pantalla… Unos meses complicados en los que un pequeño gesto dice más que muchas palabras.

            Tres meses, ocho semanas, cien días… un sin fin de momentos intentando desde nuestro salón, interpretar gestos, miradas cómplices, sonrisas, detrás de una pantalla. Jóvenes desde su salón, o cocina, con su hermano al lado, o su madre o padre, jóvenes que confían en nosotros, que nos piden quedarse tras la clase para comentarnos sus pequeñas dudas, ansiedades, en fin, algo de cariño para esta situación totalmente nueva, jóvenes que sujetar con nuestros abrazos virtuales desde la distancia.

            Esos primeros días con miradas curiosas, emocionados de poder conectarnos desde el iPad, aprendiendo todos, ellos y nosotros, a “teletrabajar”, en principio un parón de dos semanas, que luego se verá continuado otras dos, y otras dos… sucesivamente. Una situación que parece no terminar,… a la que nos vamos acostumbrando, y con la duda infinita de esa EVAU (Prueba de acceso a la universidad) pospuesta.

Y en el fondo, el Colegio sigue en silencio, esos pasillos que escuchaban el deambular de clase a clase, ese escondite del armario, ese radiador con olor a bocadillo, ese viaje a la playa de Tarifa, ese desayuno en el FORUM, esos recreos en clase, en definitiva, ese ruido que ya no se escucha y al que no nos acostumbramos. Esa despedida del 13 de marzo 2020 en la que no sabíamos, era una despedida de presencial, y que no nos volveríamos a encontrar, en el colegio en este curso ¡impensable!.

            Y este último curso para ellos en su querido colegio “El Carmelo”, con la graduación pospuesta, ese viaje final anulado, esos disfraces de final de curso, esos exámenes con zoom,…

            Pero siempre sabiendo que aquí estamos. Son muchos años con vosotros, muchos encuentros, desde que entrasteis el primer día de cole con vuestros padres,… toda una vida CONECTADOS CON Y DESDE EL CORAZÓN.

            Desearos sobre todo FELICIDAD, que sepáis descubrir vuestro camino siempre desde el corazón, recordando que aquí nos tendréis, aunque sea por zoom.

           Para nosotros esta experiencia no será una más. Los profesores hemos tenido que rebuscar en nuestro interior, reinventarnos y buscar el camino para seguir conectados a ellos. Hubo que cambiar la tiza y la pizarra por el ordenador y las pantallas. Una vez más se ha comprobado que cuando se quiere, se puede. Con una voluntad infinitamente mayor que nuestros conocimientos técnicos conseguimos estar junto a los alumnos y atravesar unidos esta extraña travesía.

Luis Muñoz y Fátima Pérez (tutores de 2º de Bachillerato. Colegio “El Carmelo” Granada)

         Soy alumno de 2º de bachillerato del colegio “El Carmelo” de Granada, y como todos los alumnos de España de este curso, no lo hemos tenido muy fácil por la situación que ha surgido por el Covid-19. Al principio no le di importancia, pero cuando vi que era serio me empecé a preocupar principalmente por los estudios y cómo manejaría el colegio esta situación. Me ayudó mucho que Diego (el director) nos tranquilizase y nos dijese algo que he tenido presente en esta etapa: “tranquilos, que estamos con vosotros“. El colegio ha estado en todo momento ayudándonos, dando clases online diariamente, mandando trabajos y ejercicios con el fin de subir nuestra nota y de no dejar apartado el trabajo diario. Y en todo momento han estado pendientes de que estemos bien. Por eso, solo me queda agradecer al colegio la gran labor que han hecho por nosotros en una situación que no era fácil, tanto para alumnos como para profesores, ya que sin ellos no iríamos tan bien preparados como vamos para una prueba que va a definir nuestro futuro. ¡Muchas gracias!

                                                                 José Mª Pino (Alumno de segundo de bachillerato)

         Incertidumbre, presión y confusión, quizás serían las tres palabras con las que definiría el confinamiento como alumna de segundo de bachillerato a nivel personal. De un día para otro todos mis planes que en un principio parecían inamovibles se derrumbaron, los últimos meses con mis compañeros de siempre, nuestra despedida… Ahora solo queda adaptarnos y aprovechar, aunque sean pocas, las cosas que este confinamiento nos puede ofrecer y sobre todo valorar aquello que antes considerábamos indiferente. 

                                                                 Noelia Sánchez (alumna de segundo de bachillerato)

CONFINAMIENTO EN FAMILIA

En el teatro de la vida que nos ha tocado vivir doy gracias por permitirnos no renunciar a la belleza, amor y a la verdad en familia. Estos días han sido duros pero a la vez un regalo porque nos ha permitido descubrir que tenemos a nuestro alrededor muchas personas que nos quieren abuelos, padres, madres, hijos, hermanos, amigos y como no los maestros que día a día han alimentado el alma y la mente de nuestros hijos para que sigan adelante con sus sueños y proyectos. La tormenta pasara y todos juntos lo conseguiremos.

                                                           Teresa Morales.      (Madre del alumno Javier López)

            Era un curso con muchas expectativas, un año, su año, un verano, su verano.pero antes era su 2º de bachiller y la SELECTIVIDAD.

            Y sin casi esperarlo el día 13 de marzo viernes, salieron del colegio, sabiendo que se suspendían las clases durante 15 días por una alerta sanitaria.

            En ningún momento pensamos ni nosotros ni los alumnos, que no volverían a clase este curso.

            Soy madre de un alumno de 2º de bachillerato del Colegio “El Carmelo” de Granada, que ha visto el desconcierto, la incredulidad y la tristeza en los ojos de su hijo, conforme pasaba el mes de marzo y abril, que quería volver a clase y no podía, que echaba de menos su cole y estaba cerrado, que deseaba ver a sus compañeros y era imposible.

Han sido meses muy duros, sabiendo que es el año de decisiones importantes, de un curso duro que se ha hecho aún más duro.

            Le he animado a seguir, he intentado que no se viniera abajo, pero si ha habido algo que ha hecho que los alumnos, que mi hijo haya permanecido atento y haya seguido el curso, ha sido la atención de los profesores, las clases virtuales que al principio eran novedad y tras casi 2 meses, iba costando más el estar ahí, pero profesores y tutores, siempre los han mantenido alerta acompañándolos, atendiéndolos….(virtualmente que es más difícil).

            Van a terminar su 2º de bachiller, con el temario dado completo, porque mi hijo ha tenido la suerte de contar con buenos profesores y mejores personas.

            He visto el gran esfuerzo realizado por profesores y alumnos, para mantener vivo el curso virtual.

            Como madre lo agradezco y valoro que en el tiempo de confinamiento a los alumnos con 17 y 18 años que estaban solos y alejados de su mundo, los hayan mantenido siempre acompañados de su mundo.

                                                           Cariño Navas (madre del alumno Néstor Fenoy) .