Es la respuesta confiada, alegre y valiente que han dado tres jóvenes mujeres en la Viceprovincia  Nuestra Señora de Guadalupe de Centro América y El Caribe en el mes de febrero. Han ingresado al postulantado de Carmelitas Misioneras en Barrio Cuba-San José de Costa Rica. Oremos por ellas y conozcamos un poco de su proceso vocacional.

Celeste López, Guatemala
Guadalupe Velásquez, El Salvador

Mi nombre es Guadalupe del Carmen Alfaro Velásquez, tengo 30 años y soy de El Salvador.

Conocí a las hermanas cuando tenía 15 años, pero no había terminado mis Estudios, así que decidí terminar; luego me dediqué a trabajar, pero siempre con la inquietud por la vida religiosa.

Pasaron unos años y luego volví a entrar en comunicación con las hermanas; participé en convivencias y actualmente entré al postulantado para seguir la formación vocacional con la ayuda de Dios y de las hermanas.

Mi experiencia ha sido muy satisfactoria por el compartir con las hermanas, porque descubro que estamos llamadas a ser felices en el camino con Jesús ayudando a nuestro prójimo. Además quiero “remar mar adentro” para evangelizar con mi vida, unida a la Iglesia, y atenta a la voz de Jesús.

Dios nos llama a seguirle desde lo profundo de nuestro corazón, con alegría.

¡Hola!, mi nombre es Karina, soy hondureña y tengo 21 años de edad.

He vivido una experiencia de Dios en la Iglesia, primero sirviendo en mi parroquia a la comunidad donde pertenezco. A través de esas vivencias tan bonitas, sentí que Dios me llamaba, para colaborar en su proyecto de salvación para la humanidad.

Tuve la inquietud a la vida religiosa desde los 17 años pero no le presté atención, hacía muchos planes para mi futuro, pero en mi interior había un vacío, y nada lo llenaba.

A los 19 años comencé a escuchar el deseo que resonaba en mi corazón y decidí abrirme a descubrir mi vocación. Lo más cercano que tenía eran las redes sociales, me uní a ciertos grupos en Facebook, me escribían muchas religiosas hablándome de su congregación, pero con ninguna accedí a hablar.

En cierto momento me escribió al privado una Hermana, me dijo su nombre y que era Carmelita Misionera y comenzó hablarme de la congregación, su carisma y me invitó a hacer una video llamada y accedí. Hablamos, y después me invito a un encuentro online donde participaban más chicas; y así fui participando en muchos encuentros y decidí comenzar un discernimiento y a conocer más de la congregación.

Primero fui a una experiencia a la comunidad en la Laguna de Chalatenango en el Salvador, compartí con las hermanas la misión de semana santa. También estuve unos días en la comunidad en Prados de Venecia-Soyapango. Fueron experiencias muy bonitas que llenaron mi alma.

Algo que me llegó mucho al corazón de esta congregación es el ser Iglesia, y recuerdo que el padre Fundador Francisco Palau lo afirma así: “Vivo y viviré por la Iglesia”. Las Carmelitas Misioneras se caracterizan por su amor a Dios y a los prójimos. Por esto y por sentir que Dios me llama, decidí iniciar el proceso como postulante en las Carmelitas Misioneras. A

Al comenzar esta etapa, doy Gracias a Dios por llamarme desde mi pequeñez y a las hermanas por acogerme en su Congregación y así poder iniciar esta etapa de mi vida de la mano de ellas, de la Santísima Trinidad y la Virgen María.

Lesly Karina Trochez, Honduras
es_ESES
Comparte esto