” UNA GENERACIÓN MILENNIAL, QUÉ BONITA VIVIRLA”

INDONESIA

 

Hna.  Adalgiza Ferreira   Novicia 2º año

 Cuando nos enteramos de que habría un Encuentro de las formandas, nos alegramos mucho porque este tipo de actividad nos reuniría (a las aspirantes, postulantes y novicias) como una gran familia.  El encuentro se llevó a cabo del 10 al 12 de septiembre con Hna. Maricel Humpay como facilitadora. La noche anterior al comienzo de la actividad, se formó un comité para dirigir nuestras actividades:  Coordinadora – Hna. Maria R. Ndari (Novicia); Secretaria – Febriany Lake (Postulante); Moderadoras – Hna. Adalgiza Ferreira (Novicia) y Yustina Lopis (Postulante). El comité trabajaría con las hermanas para organizar las actividades. El tema del encuentro fue: “Somos uno. Vamos Millenniales; seguir a Jesús en el Espíritu de la Fraternidad y la Unidad”.

La actividad comenzó con una Eucaristía presidida por un sacerdote diocesano, el Padre John Seran. En su homilía, destaca la importancia de establecerse en la vida religiosa, que nuestra separación del mundo exterior nos ayuda a conocer mejor quiénes somos al seguir a Jesús. El primer día del encuentro comenzó con la presentación sobre los “Millennials” por Maricel Humpay.  En su aportación, identificamos quiénes somos en base a las características de la generación milenio en general. El tema se nos presentó con un video corto que reforzó las características de los Millennials. Después de la aportación, tuvimos la puesta en común.  Después de lo cual, se nos permitió de nuevo expresar nuestra creatividad en el plenum a través de un teatro, pantomima, poesía, baile, canciones, desfiles de moda, etc. Como familia en la Fraternidad de hermanas, realizamos todas las actividades juntas, empezando por la oración, la Santa Eucaristía, la hora de la comida, el recreo y hacer las tareas domésticas (oficios de casa) por grupos.

 

El segundo día se trataron dos temas a la vez. Por la mañana, la aportación sobre el carácter y los atributos de Jesús corrió a cargo de la Hna. Maria Gaudensiana Boisala. Las facilitadoras fueron creativas al presentar los temas, lo que nos permitió estar abiertas y entusiasmadas para recibir el mensaje.  Una frase de la Hna. Gaudensiana que nos motivó fue, “Si estás cansada, aprende a descansar, no a renunciar”. Nos sentimos muy agradecidas por este segundo tema en el que se nos pidió que descubriéramos nuestro carácter, que es el mismo que el de Jesús.

Por la tarde, conocimos las características y los rasgos de las Carmelitas Misioneras por la Hna. Maricel.  La charla abarcó toda la vida de la Congregación del Carmelo comenzando por su origen, rasgos característicos, obras apostólicas, estilo de vida, carisma y sobre los Maestros Espirituales Carmelitas. Fue muy interesante porque las formandas sintieron un sentido de familia, amistad y amor. Después de la charla, formamos en grupos pequeños; nos desafió y como Millennials creativas, hay que  hacer una presentación creativa relacionada con las características del CM en forma de poesía y canciones. Aceptamos el reto con gusto y nos entregamos por completo a la presentación.

 

Esta actividad nos ayudó a comprometernos a tomar decisiones. Se pidió a cada comunidad que se comprometiera según el nivel de formación (Aspirantado, Postulantado, Noviciado de primer año y Noviciado de segundo año); nos ofrecemos el compromiso durante la Adoración y la Eucaristía. La actividad culminante del Encuentro fue el deporte (juego) y la excursión.

Para completar nuestra actividad, el P. Servas, SVD fue invitado al convento para clausurar con la Eucaristía.  En su homilía, destacó que sólo en el silencio se puede escuchar la voz de Dios. LO que nos dijo el, está muy en línea con una de las características de las Carmelitas Misioneras: la oración y el silencio.  Sin el silencio, no se puede llamar a una verdadera carmelita. Así, a través de una breve reflexión del P. Servas, se nos invitó a seguir profundizando el silencio para poder escuchar a la voz de Dios y hacer lo que Él quiere.

 

 

“El Carmelo Misionero florece como la rosa de Santa Teresa

Brilla como la Llama de Amor Viva de San Juan de la Cruz

Arduo como la de Santa Edith Stein

Hermoso como el Castillo Interior de Santa Teresa de Ávila;

Sencilla como Santa Teresa de los Andes;

Silenciosa como El Vedrá donde contempla el P. Palau;

Santo como la cima del Monte Carmelo donde estuvo Elías;

Y grande como Nuestra Señora del Carmen, dadora del santo Escapulario. ”