Desde el día 11 de diciembre nos encontramos, de nuevo, todo el gobierno general en Roma, después de unos 10 meses. ¡¡Gracias Señor!!

En enero hicimos nuestra programación de todo el año 2020 y una vez más se cumplió el dicho “los caminos del Señor no son nuestros caminos”. En los primeros días de febrero comenzamos la visita fraterna a la Provincia “Nuestra Señora de las Virtudes” Colombia que nos llevó hasta el día 12 de marzo que salíamos de Bogotá y emprendíamos las hermanas Raquel Díaz, Maria de Souza y Loida Tortogo a España para visitar el juniorado internacional en Salamanca y Hnas Lila Rosa Ramírez, superiora general y María del Ángel Conde viajan a Lima para realizar visita fraterna a algunas comunidades de la Provincia “Santa Rosa de Lima” Perú, prosiguiendo el día 29 de marzo hasta Argentina para realizar la visita fraterna a la Viceprovincia “San Juan de la Cruz”. Pero no pudo ser así, dado que la situación de Pandemia, declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la propagación tan rápida del Covid-19, llevó al cierre de fronteras en los países, lo que no nos permitió viajar. Durante este tiempo, como toda la humanidad, hemos tenido que llevar a cabo nuestras reuniones de consejo de manera virtual. Estando tres hermanas en España, dos en Perú y Hnas Hidalia Aguilar, ecónoma general y Theresa Matew, secretaria general en Roma. Con gran satisfacción hemos podido llevar a cabo la misión, de estar acompañando a las hermanas de todas las demarcaciones, haciéndonos cercanas y sobre todo viviendo con interés el desarrollo de esta pandemia en las demarcaciones.

Después de todo este tiempo, ya estamos de nuevo en la casa general de Roma. Están siendo días de reencuentros, reflexión conjunta de lo que ha supuesto este tiempo para cada una de nosotras, reuniones de trabajo y discernimiento de temas congregacionales, y de encuentro como comunidad de discernimiento en la congregación.

Pero junto a esta misión queremos estar cerca de los que más lo necesitan y hemos preparado en casa 30 menús para ofrecer el día de Navidad a familias necesitadas, colaborando con “San Edgidio”, dado que este año, por el coronavirus, no han podido abrir el comedor, sino que se ha dado la comida para llevar a casa.

Ha sido bonito ver como todas las hermanas de la casa general nos hemos implicado de manera activa en ello. Unas comprando lo necesario, otras cocinando y otras preparando y entregando. Esto ha querido ser la pequeña luz que podíamos ofrecer, para hacer presente la Buena Noticia de la Navidad.  ¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión: «Tu Dios es rey»! (Is 52,7)

Seguimos en estos días contemplando el Misterio y la ternura de Dios que se hace débil y frágil, para que nuestra debilidad se haga fuerte en El.

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!