“Tal cual soy, así me doy a ti”

Muy queridas hermanas:

Ya han pasado unos días desde nuestra Profesión Religiosa y queremos compartir con ustedes esta alegría de haber dado nuestro Sí al Señor para consagrarnos a Él y a la Iglesia en el Carmelo Misionero.

Después de haber dado este paso tan significativo para nuestra vida, experimentamos con mayor profundidad la universalidad congregacional y nos sentimos muy acompañadas, animadas por el testimonio de cada Carmelita Misionera, comprometidas a vivir con gozo nuestra vocación y gritar al mundo que vale la vida apostar por Jesús y su Reino.

Nos sentimos comprometidas a seguir caminando en disponibilidad, descubriendo la novedad del seguimiento de Jesús cada día y más conscientes de la opción hecha para responder al llamado en una realidad que nos desafía a dar la vida por “la Iglesia llagada y crucificada”.

Queremos vivir, con la gracia de Dios, con mayor fuerza este deseo de nuestro padre fundador, “Vivo y viviré por la Iglesia” sirviéndola en sus necesidades y estando siempre “En salida, por caminos de justicia y solidaridad”.

Nuevamente  damos gracias a todas las hermanas, de manera especial al Consejo General, a nuestra Provincia “Santa Rosa de Lima”, a las que nos acompañaron en nuestro proceso vocacional y a nuestros padres por su apoyo y cariño incondicional.

Que nuestra Madre la Virgen del Carmen guíe y acompañe nuestro caminar en este seguimiento de Jesús.

Con cariño fraterno,

Isabel Altamirano y Milagros Coragua

Provincia “Santa Rosa de Lima”. Perú – Bolivia