Cuando estamos viviendo unos momentos críticos en la humanidad, nuestro mundo se ha parado, y un virus ha sido capaz de hacernos iguales, nos llega un testimonio de vida en hermanas y jóvenes que son capaces de acercarse a esos hermanos que sufren el deterioro de “la casa común” que les pertenece. Desde la comunidad de Carmelitas Misioneras de Betím- Brasil, nos cuentan una experiencia de acercamiento a los hermanos indigenas que han tenido con los jóvenes. Agradecemos este testimonio, e invitamos a una compromiso con esta realidad de nuestra humanidad.

Juventud Carmelitana Misionera de Betim-Brasil

  El 8 de marzo, día internacional de la mujer, tuvimos la alegría de salir al encuentro de nuestros hermanos indígenas, de la Aldea: NAO XOHA PATAXO HAHAHAE, a unos 17 km de donde vivimos. Estos indígenas fueron desplazados de sus tierras, y ahora enfrentan el dolor por la tragedia del crimen de la Minería que aconteció en enero de 2019, un desastre humano y ambiental fuera de lo común. Así que, ante esta realidad, fuimos a visitarlos para solidarizarnos, unirnos a su resistencia y luchar por la justicia y sus derechos, por todos los daños que sufrieron. En esta salida misionera, nos sentimos acogidos por ellos al compartir su cultura, sus sueños, desafíos, y pudimos contemplar una comunidad sin oportunidad de plantar, de utilizar el rio, de hacer sus rituales debido a que la tierra está contaminada por la minería. Sus rostros expresan sufrimiento ante el descaro humano, cuyo único objetivo es el lucro. Todos los que estábamos allí, vimos la importancia de unir fuerzas, de conocer de cerca la realidad, y como Iglesia optar cada día por la causa de nuestros hermanos en situación de vulnerabilidad, y en este momento del país estamos viendo el atropello con los pueblos indígenas. Esto nos desafía y nos invita a sentir y comprometernos con nuestra “casa común”, como también estar conectados con todo lo que nos rodea, con la realidad, con la vida que late. En esta visita contamos con la compañía de los Franciscanos y de dos laicos comprometidos con los Movimientos Sociales de Betim. Compartimos unas fotos de este momento bonito y contamos con la oración de todos para seguir en camino a favor de la vida. Estamos con JUCAMI estudiando y meditando sobre la Ecología integral y sus implicaciones.   Un fuerte abrazo, Hna. Elisángela Miranda, cm