Nos acercamos al testimonio de una joven y de una hermana que están trabajando en hospital y nos cuentan como viven este momento de tragedia mundial, desde su profesión sanitaria.
TESTIMONIOS DE PERSONAS QUE ESTÁN EN PRIMERA LINEA DE BATALLA CON LOS ENFERMOS DEL COVID

     Cada uno de nosotros tiene miedo. Vivimos lejos de nuestras familias, en forma aislada para no exponer a nadie. Compramos equipos de protección personal con nuestro propio dinero para sentirnos seguros y poder hacer nuestro trabajo el mayor tiempo posible. Vivimos en la incertidumbre, no sabemos lo que nos pasará mañana e incluso lo que sucederá en una hora. No sabemos después de cuántas horas iremos a casa o si…,  tal vez estaremos encerrados en la sala con los enfermos durante dos semanas. A pesar de la profesionalidad total, no podemos estar seguros de nada. Sin embargo, para muchos de nosotros, nuestra profesión no es solo un trabajo, Para muchos, sobre todo es pasión.    Agnieszka

¡Me han sugerido escribir y aquí estoy! Se habla mucho, el tiempo es difícil, muchos buscan la noticia, el último momento, nosotras con Hna Joanna Gulz, estamos haciendo lo que hemos hecho hasta ahora cumpliendo nuestra misión trabajamos en el hospital.  Trabajamos a tiempo completo.

De día y de noche como todo el personal somos conscientes que es una misión, que somos enviadas y confiamos en quien nos envía.

Son tiempos difíciles, nadie quiere contagiarse ni ser un transmisor de coronavirus, seguimos y aplicamos los protocolos, cuándo es posible, actualmente tenemos turnos de 24 horas y somos conscientes que pueden llamarnos en cualquier momento ante una necesidad

Todo lo que hacemos, lo hacemos en el nombre de Jesús, Él es nuestra paz y salvación… nos esforzamos por asistir a los pacientes y suplir las ausencias de visitas y asistencia de familiares, la soledad afecta a todos.

Una sonrisa, una broma, un apretón de manos un poco de agua, dar de comer, una simple palabra Jesús está contigo…

Pequeños gestos que confirman que hay más felicidad en dar que en recibir … es un momento especial, la escuela de la vida, por eso gracias a Dios de corazón, Dios nos bendiga.

Hna Jadzia. Trzebinia Polonia