Hoy nos llega el testimonio de Hna Miriam Fernandez Carmelita Misionera en Perpignan, lleva la misión de acompañar el proceso catequético de la diócesis, y tiene testimonios muy bonitos que nos ofrece a continuación, de lo que supone el descubrimiento de la fe para algunas personas.

¿Me puedo bautizar a mi edad?

Esta es una pregunta bastante frecuente en jóvenes o adultos que no están bautizados y que empiezan a interrogarse sobre la fe o la religión.

Desde hace unos años, estoy trabajando en el “equipo diocesano de catequesis y catecumenado” en la diócesis de Perpignan. Es decir que en mi equipo nos ocupamos de la catequesis de la infancia y la de los jóvenes- adultos…hasta… sin límite de edad. (Hay otro equipo que se ocupa de los adolescentes y jóvenes hasta 18 años)

Hay muchas familias que deciden bautizar a sus hijos cuando son pequeños, pero también hay otras muchas familias que no se plantean la educación religiosa o simplemente piensan que sus hijos decidirán cuando sean mayores.

Es frecuente que un niño llegue a la catequesis infantil por curiosidad, porque le han dicho sus amigos que se lo pasan bien o porque las abuelas insisten en que el niño tiene que bautizarse y hacer la 1ra comunión.  Pero a cualquier edad, una persona puede llegar a la parroquia para interesarse sobre el bautizo porque va a casarse con un bautizado/a o por cualquier otra razón.

A partir de los 7 años, la Iglesia propone el CATECUMENADO para preparar el bautizo. El catecumenado, propiamente dicho, es la catequesis que prepara a una persona a recibir los tres sacramentos de la iniciación cristiana: bautizo, confirmación y eucaristía. Sacramentos que se reciben durante la vigilia pascual.

En Perpignan, como en la otras diócesis de Francia, el tiempo de catecumenado es aproximadamente de dos años.  En este tiempo el catecúmeno descubre quién es Jesús, se acerca a la Palabra de Dios y va participando en todo lo que le ayude a crecer en la fe. Es un camino a recorrer con los catequistas, sacerdote, otras personas bautizadas o que quieren profundizar en su fe.

Etapas importantes que marcan el camino catecumenal

La acogida y la entrada al catecumenado. Después de un tiempo de catequesis el candidato pide ser acogido en la comunidad cristiana y comenzar el catecumenado. En esta celebración la comunidad parroquial acoge al candidato y el sacerdote le explica la importancia del signo de la cruz y de la Palabra de Dios.

La inscripción del nombre y la llamada del obispo. El primer domingo de cuaresma (40 días antes del bautizo) El obispo llama por su nombre a los catecúmenos y les admite a los sacramentos de iniciación (sobre todo al bautizo). Estos firman en el registro de catecúmenos de la diócesis.

-Los escrutinios. Durante tres domingos de cuaresma se celebran los escrutinios: es la oración penitencial que se hace sobre los catecúmenos y se utiliza el aceite de catecúmenos. Es la oración para fortalecer a cada uno contra el mal y las tentaciones del maligno.

Celebración del bautizo, confirmación y eucaristía.  Durante la vigilia pascual se celebran los tres sacramentos. Por motivos pastorales el obispo puede decidir una celebración separada. En Perpignan lo hacemos así: los bautizos cada uno en su parroquia ya que suele haber unos 40/50 catecúmenos cada año y después, el día de Pentecostés, todos juntos con el obispo la confirmación.

¡Dios Padre, sorprendente!

Para mí es una riqueza poder acompañar a los adultos en su camino hacia el bautizo y la confirmación. Hay adultos que vienen porque fueron bautizados pequeños, después dejaron la religión y ahora vuelven para ser confirmados. Veo cómo se manifiesta Dios en cada uno y descubro que se presenta de manera sorprendente. Su amor es infinito y hace que muchas personas transformen sus vidas al verse tocadas por su amor de Padre.

No hay edad para recibir la gracia de los sacramentos, en cualquier momento Dios se manifiesta y el Espíritu se derrama en abundancia cuando le dejamos actuar.

es_ESES
Comparte esto