Hoy nos trasladamos a lo vivido en el barrio de Amara en San Sebastián. Donde las hermanas Carmelitas Misioneras cierran una etapa de vida y misión en el Colegio “El Karmelo”….

 

Despedida a las Carmelitas Misioneras en el Colegio de San Sebastián

 
     100 años haciendo historia
 
 

Ha sido una decisión difícil pero que se tenía que tomar, y tomada llega el momento de que las hermanas abandonemos la que, no sin esfuerzo, ha sido nuestra casa durante 53 años. Se compraron los terrenos para el colegio en 1955 y comenzaron las actividades educativas y sociales en 1967, o sea, 12 años después. Yo creo que a las hermanas se les haría este tiempo interminable.

El edificio ha acogido hasta tres comunidades, el colegio, la residencia de jóvenes y la parroquia de San José que, comenzó a funcionar dos años después, en 1969.

Se ha luchado, se ha vivido, se ha rezado, se ha educado, se ha llorado y se ha reído mucho a lo largo de estos 53 años. Nos hemos ido adaptando a las diferentes leyes educativas, a las transferencias en materia educativa a las autonomías, a asumir los modelos lingüísticos. Pasamos de ser un modelo A, a un modelo B y B reforzado, promocionando al profesorado y a hermanas que titularon en euskera.

En 2010 La Comunidad Educativa es distinguida con la Q de plata a la excelencia Educativa.

Desde los cuatro meses hasta los 18 años en las diferentes etapas. De centro femenino a coeducación.

Se asumió y potenció la cultura vasca: su lengua, sus fiestas, su cultura: Tamborrada Infantil (1990), Caldereros, deportes… con el apoyo de las familias, del AMPA.

Hoy, 12 de junio de 2020, en medio de circunstancias adversas por la pandemia, nos reunimos para poner fin definitivamente a esta etapa. Las hermanas que actualmente forman la comunidad: Esperanza Izco, Pilar Lazkano, M Pilar Nistal, Begoña Bolinaga, Begoña Arregi, M Luisa Lapeira y M Ángeles Maguregui son las encargadas de recibir este homenaje-despedida por parte de la Comunidad Educativa del Colegio, de los PPCC y de la Parroquia. Fue un acto sencillo y emotivo. Acudieron profesores, actuales y de los de antes, miembros de diferentes AMPAs, algunos alumnos, los PPCC Ion, José Pablo y Germán, gente de la parroquia, amigos, y de hermanas tuvimos la suerte de acompañarlas Marta Peiró, María Rallo, Gemma Martín, Carmen Insausti, Purificación Nebreda y yo. Todos “representábamos” porque, aunque todos y todas hubiéramos querido estar allí, no era posible, el aforo era limitado por el tema de la pandemia, y los traslados, muy justificados. Los años pasados y las mascarillas fueron creadores de sorpresas: ¿pero, quién eres tú? Que, ineludiblemente, terminaba con una sonrisa reflejada en los ojos. Esta temporada es una oportunidad para aprender a sonreír y a acoger con la mirada.

Al comienzo de la Eucaristía, que también era en memoria de Hna Purificación Goti que nos dejó casi de repente en plena pandemia, Hna Gemma recordó como llevábamos 100 años en Gipuzkoa y señaló las diferentes presencias. Ahora queda la comunidad de la Villa como símbolo y vigía, mirando al mar.

En las ofrendas llevamos los tomos de la historia de la Congregación que hablan de nuestra estancia en Guipuzkoa (el 2 y el 4), libros escolares y lápices de colores, un ramo de flores y el Pan y el Vino.

El coro formado por alumnos y exalumnos y alguna madre cantó muy bien; especialmente nos conmovió la canción de la poscomunión, “Si tienes fe”, de la película “El Príncipe de Egipto”: Habrá milagros hoy si tienes fe, la ilusión no ha de morir, un gran milagro hoy al fin veré, si tienes fe lo lograrás, podrás si tienes …

Al final de la Eucaristia los agradecimientos, Hna Marta Peiró, Edurne, la actual directora, Miriam, la presidenta del AMPA y Hna Charo Alonso.

Flores para las hermanas y del AMPA un recuerdo de metacrilato: “A nuestras hermanas, con cariño y agradecimiento, por la huella que dejáis en tantas generaciones donostiarras” y una foto del cole muy especial, todo nevado.

Deseos, promesas, gracias… familia, cercanía, amistad… se cierra una etapa larga donde hermanas y laicos, cada uno desde su estamento, han entregado VIDA. No, no fue fácil, pero ha merecido la pena.

Al día siguiente compartimos la Eucaristía con un formato muy parecido en la Comunidad Parroquial.

Un consejo con una frase de Pau Dones: “Sed felices porque la vida, es URGENTE”. Y un deseo, a modo de testamento, del Maestro por excelencia, Jesús de Nazaret: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”.

Es hora de cerrar el círculo: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere no será fecundo”. Nuestros corazones, agradecidos, se van, llenos de nombres.

                                                                                                              Mª Victoria (Charo) Alonso cm