En tiempos de “Pandemia” florece la Solidaridad. Y esto es lo que nos cuenta la Comunidad “San José” Betim – Brasil, que han sentido como “el milagro de la multiplicación de los panes y los peces”, ha sucedido en esta comunidad. Que en este tiempo han duplicado la atención a familias necesitadas y también la generosidad de personas de buena voluntad, que sin ellas pedir han llamado a la puerta para “compartir”…………escuchemos lo que nos cuentan las hermanas……..

 

       Con gratitud compartimos nuestra experiencia de solidaridad en este tiempo que sufrimos con el “Coronavirus”.

El proyecto “Manos solidarias” que asiste mensualmente unas 45 a 50 familias en situación de vulnerabilidad social, se vio triplicado en este tiempo que sufrimos la Pandemia. Además del aumento de familias, debido a la falta de trabajo y recursos financieros, nuestro barrio está siendo refugio de muchas familias venezolanas, así el número subió en este mes de abril para 150 familias.

Yo personalmente lo llamo “milagro de San José”. Estando un día rezando un tanto angustiada por la situación y no ver como iríamos a enfrentar esta crisis, luego recibí una llamada de San Pablo de una señora Isabel que fue alumna mía en Mozambique y que hacía ocho años no me comunicaba más con ella, para saludarme y preguntar si estaba precisando algo. Claro que le dije que sí y le conté la situación. Enseguida nos pidió una cuenta en el banco para colocar 2.000 reales y comprar lo que necesitáramos con la promesa de que continuaría en contacto para ayudarnos. Abrió una puerta para las ayudas que han ido llegando de las Comunidades de nuestra Parroquia, Parroquias vecinas, los Franciscanos, algunos de los movimientos sociales y otros que se fueron informando. Por las fotos podéis ver una muestra.

Damos gracias a Dios que, por su Bondad infinita, nos hace canales de su Misericordia, y nunca abandona a los que necesitan de ayuda y protección.

“Bienaventurados los misericordiosos porque alcanzaramisericordia”