Las Carmelitas Misioneras de Europa hemos tenido una cita en los dias 9-11 de enero en la Ciudad de Santa Teresa de Jesús- Avila. Con esta se da por finalizada la planificación de las Asambleas Provinciales organizada desde el Consejo Provincial de la provincia “Mater Carmeli” de Europa. Seguimos caminando “En el nombre del Señor”.

      El día 9 por la tarde, en nuestra  “Casa Carmelitana” de Ávila fuimos convocadas, por el Consejo Provincial de Europa, para un acontecimiento familiar: Asamblea Provincial. En un primer momento, y en poco tiempo, la casa se convirtió en un bonito paisaje: personas de distintas nacionalidades: España, Francia, Italia, Portugal, Polonia y Rumania. Abrazos, acogida, alegría… Exclamaciones: “Cuántos años sin verte”  “Bienvenida…” “Casi no te conocía…” Es un gozo volver a encontrarnos… Somos 52 Hnas.  Y luego el saludo al Señor,  que no falta a la cita,  orando juntas. Después de la cena un breve momento para contrastar horarios, y… ¡ a descansar! Comenzamos el día 10, con Laudes-Eucaristía, presidida por el carmelita P. Domingo Renedo.  La Palabra nos pone en camino: “El Espíritu del Señor… me ha enviado”. Nos llama y nos envía también a nosotras. Ya reunidas en asamblea, Hna. Carmen Ibáñez, nos invita a comenzar esta andadura, con una profunda y sentida motivación desde el deseo y la necesidad de “realizar un ejercicio  conjunto de análisis y valoración de la marcha de la Provincia”  a mitad del trienio. No tengáis miedo, -nos dijo-, ni a la palabra ni al silencio. Nos encontramos para compartir y constatar  el camino realizado y los pasos dados desde que empezamos, y buscar, entre todas, caminos y posibilidades de futuro. Todo esto teniendo, como telón de fondo, el testimonio de los que pueden iluminar nuestro camino:  P. Palau,  San Pablo,  Papa Francisco. La motivación fue suficiente para iniciar nuestro trabajo en grupos desde una dinámica gráfica de un  camino que ocupaba una parte de la sala, y que teníamos también cada una en un folio personal. Era el momento de compartir: lo que valoro, lo que no entiendo, lo difícil; interrogantes, ilusiones, esperanzas, confianza, seguridades… Constatamos que vamos creciendo en capacidad de diálogo y en libertad de expresión, y confronte para buscar lo mejor. Y lo mejor lo encontramos si seguimos en camino. En este momentos cambiamos de ritmo: era necesario un análisis de la situación Provincial   en cuanto a Misión-Gestión. Con ayuda de Hna. Carmen y de Enrique, que forma parte del Equipo de Misión y Gestión de la Provincia,  pudimos constatar la panorámica de nuestra realidad provincial con sus debilidades y sus fortalezas. También atisbar el futuro. Otro momento importante de compartir en grupos nos llevó a reflexionar sobre los cuatro primeros objetivos del Plan Estratégico: Reforzar el carisma y la identidad, Potenciar la misión compartida, Fomentar las uniones de fraternidad, Reorganizar y potenciar PJV. El debate y la puesta en común de estos puntos en asamblea fue muy vivo y muy rico. Se profundizó y se esclareció más con las aportaciones del Consejo Provincial sobre estos objetivos. Con los proyectos que se están llevando a cabo y los pasos que se están dando en preparación de materiales del carisma, misión compartida, y la situación de la PJV. Con realismo y con esperanza vamos dando pasos, aunque sean pequeños. Nuestro último tema fue la Reestructuración. La reflexión y motivación que nos brindó Hna. Carmen nos introdujo en el trabajo de los grupos: La verdadera reestructuración debería ser la revitalización de nuestra vida y misión desde una fidelidad creativa al propio carisma. Esto será posible desde una profunda renovación espiritual. En la puesta en común compartimos: Sentimientos que despierta en nosotros este tema, Ideas y posibilidades. Actitudes que pueden favorecer este proceso. Todas coincidimos en que llevamos muchos años tratando este tema de la reestructuración, hoy se nos pide seguir adelante: supone riesgo, dolor, desprendimiento, miedo, necesidad de discernimiento, vivencia teologal profunda, búsqueda conjunta…al mismo tiempo esperanza porque los cambios son nuevas oportunidades. Sonaron otras voces: lo importante se va haciendo. Hay que asumir lo que ahora nos toca, que influye en el resultado final. Es necesaria la corresponsabilidad con actitud positiva, acoger, aportar, búsqueda en común, que todo sea para construir. Todos los momentos de compartir en grupos han sido ricos e iluminadores.  Con sentido realista, pero con una gran esperanza para continuar “en salida” hacia las periferias, al encuentro de aquellos cuya voz no es escuchada. Agradecemos al Señor estos días  que han acrecentado nuestra vocación fraterna y el sentido de pertenencia. Nos ponemos en camino con una renovada esperanza, que nos hemos regalado unas a otras, y porque la fuerza está en una Presencia que nos sostiene y acompaña siempre. Un “gracias” también al Consejo por el trabajo que está llevando a cabo para que la Provincia siga en buen camino, por su preocupación por las Hnas. mayores, por convertir este momento en un espacio de formación, y por la esperanza que ha querido infundirnos con sus reflexiones e información. Con la celebración de la Eucaristía, el día 11, dimos por finalizada la Asamblea Provincial. Renovamos nuestros votos con sentido comunitario y fraterno. El Señor nos sigue llamando, enviando y dando sentido a nuestras vidas. María Madre nos acompaña, a Ella confiamos todos los deseos y proyectos, toda la vida-Vida que hemos contemplado en esta Asamblea.                                                                                      Una participante