Carmelitas Misioneras, internas y ex internas, celebramos con gozo los 25 años de existencia del Centro P. Palau en Luba (Guinea Ecuatorial). Se han dado cita un buen grupo de las chicas que han ido formando parte de este internado a lo largo de este tiempo.

Mensaje a las hermanas:

Nosotras las internas y ex internas estamos orgullosas de formar parte de esta gran familia, en la cual estamos con culturas diferentes y encontramos un fundamento sólido con una cultura común.

Todo comenzó en 1994 cuándo empezaron las paredes y pilares de este centro. Hoy, las paredes y pilares somos nosotras aquí presentes para demostrar nuestra gratitud.

Vosotras, hermanas, habéis llegado a nuestras vidas en silencio, con unos pasos suaves, que mataron nuestros orgullos negativos y despertaron nuestros talentos y dones. Gracias a eso, hoy día somos hijas brillantes para nuestras familias, grandes mujeres para nuestros esposos, madres ejemplares para nuestros hijos y gente provechosa para nuestra sociedad, todo eso son frutos del saber hacer.

Somos conscientes que, hasta la fecha, no ha nacido entre nosotras una Carmelita Misionera, por lo cual pedimos a Dios que en las próximas y futuras generaciones aparezcan algunas que puedan generar este fundamento y ser Carmelita. Damos gracias a Dios por la semilla que las hermanas plantasteis en nosotras y estamos haciendo germinar en diferentes lugares y condiciones. Con orgullo decimos que fuimos educadas física y espiritualmente, tuvimos y seguimos teniendo una educación y sanidad a la altura de nuestras necesidades. Por esta razón agradecemos a Hna Norma por su disponibilidad incondicional y prontitud en atender nuestra salud siempre que la necesitamos.  Hna Pura, que ya descansa en paz, y nosotras recordamos la gran labor que hizo en los comienzos de este internado.

Dichosa es la que desde 1994 dirige este internado con suavidad y gentileza, hablando idiomas de paz que no asustan, la Hna Elena, ella ha sabido continuar la labor de nuestros padres, nos ha ayudado a pasar de niñas a mujeres, pasando por nuestra adolescencia, a desarrollar nuestras virtudes y talentos sin tener en cuenta nuestros defectos.

Queridas hermanas aquí presentes, queremos decirles que nuestro paso por el internado no ha sido en vano, ha marcado nuestras vidas y siempre os llevaremos en el corazón porque formáis parte de nuestra existencia. La sencillez y humildad, os caracterizan.

Las hermanas nos cuentan……

Llegaban cargadas de afecto y gratitud por lo vivido, aprendido de las hermanas en el paso por el Centro Palau. Desde la vivencia de la fraternidad, el compartir, el abrazo cariñoso expresión del encuentro del recordar muchos momentos vividos con ilusión con esperanza y también con problemas y sufrimientos.

Se habían organizado por comisiones;  liturgia, adornos y comida. Prepararon una eucaristía festiva donde el Himno al P. Palau se entonó a varias voces y al ritmo africano con el tambor, un momento bonito de sentir la inculturación del carisma. Tras la eucaristía vino el compartir la mesa, con degustación de comidas muy variadas del país. Fue amenizada con cantos, bailes y rifas para los pequeños. Aquí todos tuvieron cabida.

LA OBRA GRANDE DE DIOS EN EL HOMBRE, SE LABRA EN EL INTERIOR.  Este pensamiento del P. Palau recoge la experiencia que hemos vivido las hermanas en estos 25 años de acompañar a las jóvenes en su formación integral desde una opción por la pastoral juvenil.

Gracias a Dios por sus dones en nosotras y en las familias y chicas que han formado parte de la historia del Carmelo Misionero en Luba durante estos 25 años.

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