Juanjo Fernández fue el encargado de poner el broche final al encuentro “Conectemos” este 2021. Docente y amante de la educación, sus charlas siempre están cargadas de optimismo y recetas contra el desánimo. Hablamos con él para que nos cuente un poco más

”¡SER EDUCADOR ES LO MEJOR!”

¿Por qué ser educador es lo mejor del mundo?

Porque los maestros sembramos semillas de conocimiento que crecen para siempre: tenemos el privilegio de guiar y acompañar a generaciones de niños y jóvenes, en su conjunto… y a cada uno de ellos, en el descubrimiento de sus talentos, en su crecimiento como personas. Es un gran poder, y como decía el tío de Peter Parker (sí, Spiderman): “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”.

¿Cómo podemos los docentes luchar contra el desánimo?

Mirando a la vez lejos, al horizonte, para no perder el rumbo, y cerca, a los pasajeros del “barco” de nuestra escuela, porque dedicándonos a cada uno de ellos no tendremos tiempo de agobiarnos. La ocupación nos libera de la preocupación! Recordemos que no hay noche tan negra a la que no suceda el día. Y, por supuesto, velemos unos por otros en el claustro.

¿Qué piensas que ha aportado bueno y malo la Covid-19?

Es muy popular la opinión de que toda crisis trae consigo una oportunidad… ¡pero la verdad es que hay oportunidades de las que podríamos haber prescindido! La Covid-19 nos ha hecho tomar conciencia de hasta qué punto dependemos unos de otros, de hasta qué punto somos frágiles… casi podríamos decir que se ha reproducido un poco la Torre de Babel. Al mismo tiempo, también hemos descubierto que la escuela presencial es fundamental, y hemos hecho todo lo posible para recuperarla, aunque fuera con mascarillas, gel hidroalcohólico, distancia, ventanas abiertas y grupos burbuja.

En la charla hablaste de las 5 actitudes fundamentales de un docente  ¿Se necesita algo más?

¿Te parece poco? es mucho…como propina, me atrevo a proponer 3 actitudes para la parte más “académica” de la docencia: Lo primero dominar la materia que impartimos, después estar entusiasmados por ella y por último tener muchas ganas de compartirla con los alumnos.

Después de la charla ¿por qué los de las Escuelas CM en equipo son de las que quitan el hipo?

Fijaos que el refrán dice “Cada maestrillo tiene su librillo”. No “cada cocinerillo tiene su delantalillo”, no: “cada maestrillo”. Eso es porque no somos muy dados a compartir. Pues bien, cuando encuentras un montón de educadores dispuestos a ofrecerse mutuamente sus mejores prácticas, dispuestos a aprender unos de otros, transmitiendo calidez a través de la pantalla, a miles de kilómetros de distancia y en diversos idiomas, sabes que son grandes educadores, de los que “quitan el hipo”. ¡Y que sea así por muchos años!