“La escuela es esencial: la pandemia de Covid 19 ha puesto de relieve la necesidad de mantener la escuela abierta incluso a distancia. Por supuesto, el aprendizaje a distancia y el aislamiento son una condición desfavorable para la calidad de vida y las relaciones, debido a la incapacidad de procesar adecuadamente las señales sociales y comunicar sentimientos y emociones de manera adecuada. Sentirse seguro, acogido y apoyado es fundamental para todos los niños, para su bienestar psicofísico, dentro de una comunidad educativa que permita a todos sus miembros interactuar de manera adecuada. Solo así se podrá materializar la oferta formativa y el proyecto educativo tomará valor tanto para cada niña y cada niño como para sus familias.Para nosotros que trabajamos en el campo de la educación es fundamental transformar las posibilidades en oportunidades, las críticas en recursos, de hecho lo hacemos realidad día a día con nuestro trabajo ,con nuestras elecciones y a todos los niveles . Las necesidades de formación evolucionan más o menos rápidamente: el momento histórico actual ha impuesto, por ejemplo, la aparición de las competencias digitales. Y a esto nuestra Escuela respondió rápidamente tanto con el plan de estudios como con la prácticadocente. Nuestro trabajo nos exige ser visionarios, responder a necesidades contingentes, pero también imaginar el perfil del hombre y la mujer que serán mañana el niño y la niña de hoy. Es decir, ver la grandeza del proyecto humano en las debilidades de cada uno. Por tanto, cuidar la relación educativa proponiendo cambios s i empre que reconozcamos con nuestra sensibilidad la necesidad de hacer de la escuela una institución activa, donde se pueda sacar lo mejor y lo mejor de sí mismo.El verdadero desafío no es reconocer los principios formativos en sus grandes manifestaciones sino en la sencillez de la vida cotidiana, en la escucha activa y participativa de aquellas señales que nos dicen que cambiemos. En estos días nuestro Instituto ha llevado a cabo este diálogo con las generaciones futuras, construyendo un nuevo currículo que potencia el lenguaje y la motricidad, proponiendo para la escuela Infantil, Primaria y Secundaria la potenciación temporal de las dos lenguas extranjeras (inglés y español), así como actividad física para infantil y primaria. Al repensar el enfoque ,sin abandonar aquellos principios formativos que respetan las diferencias individuales ,y el curriculum oficial, podemos cultivar y orientar los intereses, pasiones, talentos, estilos y ritmos de aprendizaje propios de cada niño y de cada niña en el momento y contexto precisos de su vida.Como dice el Papa Francisco: La misión de la escuela es desarrollar un sentido de la verdad, un sentido del bien y un sentido de la belleza. Y esto sucede a través de un viaje rico, compuesto por muchos “ingredientes”. ¡Por eso hay tantas disciplinas! Porque el desarrollo es el resultado de diferentes elementos que actúan juntos y estimulan la inteligencia, la conciencia, la afectividad, el cuerpo, etc. Por ejemplo, si estudio esta plaza, la Plaza de San Pedro, aprendo sobre arquitectura, historia, religión, incluso astronomía: el obelisco recuerda al sol, pero pocos saben que esta plaza también es un gran reloj de sol. De esta manera cultivamos lo verdadero, lo bueno y lo bello en nosotros mismos; y aprendemos que estas tres dimensiones nunca están separadas, sino siempre entrelazadas. Si algo es verdad, es bueno y es bello; si es bello, es bueno y es verdad; y si es bueno, es verdad y es hermoso. Y juntos estos elementos nos hacen crecer y nos ayudan a amar la vida, incluso cuando nos sentimos mal, incluso en medio de los problemas. ¡La verdadera educación nos hace amar la vida, nos abre a la plenitud de la vida!

                                                           ANTONELLA MARINO. 

                                                  Instituto Comprensivo Mater Carmeli (Roma)