Ante circunstancias diferentes, búsqueda de respuestas diferentes. Esto es lo que estamos haciendo desde la Congregación de Carmelitas Misioneras, en todos los campos de misión y de gestión de la congregación.

Las tecnologías nos permiten estar en COMUNIÓN y en CONEXIÓN con todas las hermanas y realidades de la vida de la congregación.

 

Encuentro virtual: Ecónomas CM

Las nuevas circunstancias que estamos viviendo  en el mundo a raíz del coronavirus, nos empujan a buscar formas  creativas que nos ayuden a fortalecer la comunión, la fraternidad y la solidaridad, es por esta razón que estamos realizando encuentros virtuales con las ecónomas provinciales, viceprovinciales y de delegaciones, a fin de acompañar y monitorear el impacto de la crisis  en nuestras comunidades y actividades apostólicas.

El sábado 25 de abril nos dimos cita en un encuentro virtual la Hna. Lila Rosa Ramírez, Superiora General, Hna. Hidalia Aguilar, Ecónoma General, las hermanas ecónomas de las demarcac

iones de Europa, Colombia, Perú, Argentina, Centroamérica, Costa de Marfil, Chile y las hermanas Carmen Ibañez, Maritza García, Silvia Romero, Cruz Antonia Sandoval y, el lunes 27 de abril con las ecónomas  de Filipinas, Corea, Kenya y la Hna. Victoria Mesina que nos facilitó la traducción.

Está reflexión contó con la participación del Doctor Lucio Lamberti, economista, profesor en el Instituto Teológico de Vida Consagrada de Roma, el tema que abordamos fue “el escenario mundial de la economía y los nuevos desafíos”.

Cada ecónoma compartió el caminar de la demarcación, haciendo énfasis en las acciones economicas desarrolladas frente a las urgencias del Covid-19.

 En esta ocasión  se renovó el compromiso de seguir concretizando el camino que nos llevará a

asumir  líneas comunes a largo plazo, para mitigar el impacto económico y las  consecuencias de esta  crisis en nuestras comunidades y actividades apostólicas.

Termino con este fragmento del Papa Francisco de un plan para resucitar” …… como a las mujeres del Evangelio, también a nosotras se nos invita una y otra vez a volver sobre nuestros pasos y dejarnos transformar por este anuncio: el Señor, con su novedad, puede siempre renovar nuestra vida y la de nuestra comunidad (cfr. Evangelii gaudium, 11). En esta tierra desolada, el Señor se empeña en regenerar la belleza y hacer renacer la esperanza: “Mirad que realizo algo nuevo, ya está brotando, ¿no lo notan?” (Is 43,18b). Dios jamás abandona a su pueblo, está siempre junto a él, especialmente cuando el dolor se hace más presente.

Hna Hidalia Aguilar cm