El Señor sigue llamando y seduciendo a jóvenes de hoy, para que “dejándolo todo le sigan”, hoy nos alegramos con nuevos brotes en el Carmelo Misionero de Europa, el día 21 de julio 2019 hizo la profesión religiosa, como Carmelita Misionera Emilia Kostrzewa en Polonia.

            ¡Gracias Emilia! por tu sí al Señor generoso al Señor, por entregarle tu vida y tu juventud, Él cuenta contigo para su proyecto, y te hará feliz todos los días de tu vida. Solo tienes que ir con los ojos y el corazón bien abiertos, para descubrir su presencia en todo lo que sucede a su alrededor.

 

            Queridas hermanas y hermanos en Cristo

            Ya pasó un mes de mi primera profesión religiosa, de un día cuando el Señor aceptó mi SI en el Carmelo Misionero. Por lo que Él hizo en mi vida quiero cantar con María: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava…

            Dios llama a quien quiere y quien ha escuchado y entendido su voz no quiere nada más, solo seguirle. El no escoge a los “dignos”, simplemente a los que quiere. Esta es la historia de cada vocación, también la mía. El Señor quiso invitarme a una aventura más grande de mi vida, junto con Él, con mis hermanas y todos a quienes me mande. Quiso manifestarme su amor en el Carmelo. Lo único que quiero para responderle a esta gracia, es ser instrumento en sus manos para que el mundo crea, para que conozca este amor. ¿Cómo será eso? No lo sé, pero Él lo sabe y eso me basta.

            “Veo yo una cosa y es que Dios, como buen padre, me conduce por la mano y me guía por donde Él quiere. Y de ahí es que iré donde no sé y marcharé por allá donde no querré. Dios sabe cuán bien dispuesto estoy para servir a su Iglesia y que, en asuntos de su gloria, todo lo veo llano y fácil. (…) Y porque conoce Dios en esto mi generosidad, no me abandonará, sino que me guiará por donde le plazca. Yo ando seguro, fiado en los cuidados de su paternal solicitud”. 

                                    (Carta 56) a Juana Gracias, 28 octubre 1860)

            Os deseo, a vosotros y a mí misma, que el amor de Dios siga transformando nuestros corazones, que seamos testigos fieles de Él.

                                               Con cariño,

                                                                                               Emilia Kostrzewa

                                                                                   Provincia “Mater Carmeli”  Europa