LAS CARMELITAS MISIONERAS APORTAN SU GRANITO DE ARENA EN LA PANDEMIA

Mes de María día 4 (Escritos 528, 2)

La caridad para con los prójimos, o sea el amor de Dios, al difundirse desde nuestros corazones hacia los prójimos, produce en nuestras almas un efecto que le es muy natural, tal es la misericordia; esto es, le dispone a tomar parte y a mirar por propias las necesidades de nuestros prójimos.

El que no tiene un corazón que parte las penas con sus prójimos, mirándolas como cosa suya, no tiene misericordia; esto es, un corazón afectado a la presencia de la miseria y de las necesidades ajenas; y el que nos usa de misericordia, no hallará en Dios misericordia.

 

Ante esta situación de pandemia que está atravesando la humanidad, las Carmelitas Misioneras no podemos permanecer impasible. Son muchos las acciones que las hermanas están realizando en las demarcaciones, para estar cerca de las personas que más necesitan. Encabezamos esta noticia con una cita de nuestro padre fundador, en el mes de María. Donde expresa en que consiste la misericordia, sentir como propio las necesidades de nuestros prójimos.

En todas nuestras comunidades de Carmelitas Misioneras se está intensificando la oración, porque estamos convencidas, que solo el Señor es quien puede ayudarnos en estos “Tiempos recios” que nos está tocando vivir. Ya lo dijo el ángel a María “Para Dios nada hay imposible” y sabemos que ahora una vez más, Él nos va a ayudar a salir de esta situación de caos, muerte y enfermedad. Por nuestra parte insistir en la oración que todo lo puede.

Junto a eso, acciones concretas, para aliviar en parte, el sufrimiento que está trayendo esta crisis. Ayudando a personas que no tienen para el alimento diario, colaborando con la realización de mascarillas que sean de utilidad en residencias de ancianos y en lugares donde las medidas sanitarias son escasas y no hay material suficiente y demás.

¡¡GRACIAS HERMANAS!!