UN CAMINO DE FIDELIDAD AL SEÑOR EN EL CARMELO MISIONERO

Trzebinia 20 de julio de 2019
Hna Mª Estela Cuesta; Hna Mª Carmen Fernández; Hna Mª Josefa Lara; Hna Mª Carmen Parra;
Hna Inmaculada Fábregat; Hna Zofia; Hna Maria Kolodziejczyk

Dando gracias sinceras a Dios, a las hermanas y a todas las personas que hemos encontrado en el camino de la vida,
reafirmamos este compromiso de vivir nuestra vocación, en el gozo de la comunidad fraterna y en servicio de la Iglesia.
“Iré donde la gloria de Dios nos llame”.

 

CELEBRACION DE BODAS DE ORO Y PLATA EN POLONIA

Las cuatro hermanas que profesamos, carmelitas misioneras en 1969, y las tres que lo hicieron en 1994, hemos estado invitadas en Polonia del 15 por la noche al 23 de julio.

Hemos pasado por las tres comunidades de Polonia. Llegamos y regresamos desde Cracovia, visitamos unas horas Zabrze y permanecimos el resto del tiempo en Trzebinia. Aquí hemos reflexionado, orado y compartido, gozando del precioso paisaje, la casa acogedora y el clima favorable.  Todas las hermanas han sido generosas y bondadosas en alto grado. Su testimonio y fraternidad son un precioso regalo para nosotras. ¡¡¡Muchísimas gracias hermanas!!!

IDENTIDAD – CARISMA – PERTENENCIA. Tres conceptos inmensos en su significado. Tres palabras evocadoras que enlazan vidas e historias. Tres contenidos inter relacionados y que en la vida real nunca se pueden separar. Hna Carmen Diez, estos días nos ha ofrecido unas profundas reflexiones sobre ellos.

El grupo de las hermanas se ha sentido provocado y espontáneamente ha ido compartiendo, fruto de la experiencia de vida.

Reflexionar estos temas en Polonia, en el sosiego de la casa de Trzebinia aporta un plus de gratitud. Un Acción de gracias por el don de la vocación de carmelita misionera, por el ser y sentirnos Iglesia, hijas de Dios.

La alegría de la fe y la fraternidad la vivimos especialmente el día del Carmen en el santuario carmelita de Serna. Aquí fueron acogidas las primeras hermanas en Polonia, en la comunidad de los pp. Carmelitas descalzos.

El lenguaje de la fe y la catolicidad de la liturgia de la Virgen del Carmen pudimos gozarla junto al pueblo polaco. Un pueblo que reza, canta y manifiesta su fe con devoción y sentido de pueblo.

Las hermanas polacas se han desvivido por nosotras. En verdad hemos sentido el gozo de la fraternidad. La diversidad de cultura y lengua, no es problema. Sabernos carmelitas misioneras, nos da un precioso sentido de familia congregacional. La fiesta organizada el sábado 20, con Eucaristía concelebrada por tres sacerdotes, los obsequios y todo el ambiente es para decir con verdad: “el Señor ha estado grande con nosotras y estamos alegres”.

Un lujo el regalo del tiempo, los lugares recorridos: Cherstochowa, Scerna, Auschwitz.

La profesión de Hna Emilia en la parroquia, junto a todas las hermanas polacas  y su familia, fue también un día de gozo y bendición. Todo ha abierto nuestro corazón y nuestra mente, sintiendo  nuestro ser de carmelitas misioneras.

Como hijas espirituales de Francisco Palau brota de nuestro corazón el deseo de estar disponibles para ir donde la gloria de Dios nos llame.

Estos días hemos tenido tiempo para hacer memoria de la historia propia y compartirla con las hermanas. De todas brota la gratitud y el deseo de renovar el compromiso de fidelidad. Fuimos llamadas al Carmelo Misionero. En la comunidad hemos adquirido el conocimiento de lo que significa ser carmelita misionera. Con el don del Espíritu Santo hemos ido realizando la misión. Todo,  vivido, gozado y sufrido con esperanza, “porque es eterna su misericordia” (Sal 135).

Dando gracias sinceras a Dios, a las hermanas y a todas las personas que hemos encontrado en el camino de la vida, reafirmamos este compromiso de vivir nuestra vocación, en el gozo de la comunidad fraterna y en servicio de la Iglesia.

 

Trzebinia 20 de julio de 2019

Hna Mª Estela Cuesta; Hna Mª Carmen Fernández; Hna Mª Josefa Lara; Hna Mª Carmen Parra;

Hna Inmaculada Fábregat; Hna Zofia;  Hna Maria Kolodziejczyk