En nuestra estancia en Lima, Hnas Lila Rosa Ramírez, superiora general y Hna Angélica Conde, consejera, donde nos ha cogido el confinamiento y estamos viviendo este momento tan duro para todos. Hemos sido invitadas a una reunión “virtual” con todas las comunidades de la Provincia “Santa Rosa de Lima”   Perú – Bolivia. Hemos tenido la posibilidad de saludar a todas las hermanas, excepto las de la Comunidad de “El Palmar” Bolivia, que debido a la falta de conexión, se han hecho presente con sus aportes por escrito. Hemos disfrutado de una tarde de domingo en fraternidad. Nos hemos sentido en comunión con todas las hermanas de la Congregación. Las hermanas nos cuentan……………..

ENCUENTRO DE COMUNIDADES

El domingo 26 de abril por la tarde, nos encontramos en una reunión virtual las comunidades de Perú y Bolivia. Hemos tenido la oportunidad de vernos, escucharnos y de expresar el gozo de sentirnos unidas en medio de la pandemia que afecta a toda la humanidad.

 

El consejo provincial nos ofreció una guía de preparación para este encuentro: un documento y un vídeo con unas preguntas que ayudaron a recoger la experiencia de cada comunidad, en relación al estado de emergencia y de aislamiento social que está desafiando y movilizando nuestra vida y misión.

En tanto, algunas expresiones han tenido resonancia en nosotras: “Es hora de recuperar la Palabra y el silencio”, “Se necesitan palabras, gestos y acciones pastorales realistas y liberadoras”, “es la hora de ayunar del pan y aprender a comulgar con la Palabra”, “Dios tiene formas extrañas de volver el equilibrio al mundo”… definitivamente de esta realidad va a nacer algo nuevo, en nuestra experiencia de fe, en la escucha y atención a los gritos de las personas y pueblos que se encuentran afectados, en nuestras propuestas pastorales.

 

Además, las hermanas compartieron con sencillez cómo este tiempo está suscitando una organización comunitaria diferente, los momentos de encuentro, de oración y celebración de la Palabra son más extensos, creativos y confrontan la vida; el conocimiento y acercamiento a realidades dolorosas del entorno nos están comprometiendo a compartir y canalizar iniciativas para que la ayuda llegue a todos. De igual manera, se van generando espacios de escucha y se utilizan diversos medios para acoger y celebrar la Palabra con los vecinos y para transmitir mensajes de esperanza.

 

Finalmente, coincidimos en que la realidad de pobreza se agudiza día a día, la inestabilidad laboral, las situaciones de violencia en las familias, el maltrato a la mujer y muchas otras situaciones, esperan respuestas puntuales y urgentes. Necesitamos concretizar gestos de solidaridad provincial, elaborar proyectos de emergencia solidaria, promover el cuidado del ambiente desde la perspectiva de una ecología integral, utilizar los medios al alcance para seguir anunciando con gozo el Evangelio, unirnos a otras iniciativas solidarias.

Hna Teresa Romaní cm