“Yo deseo que todas seáis un solo corazón, animado de un solo y mismo espíritu” (Francisco Palau Carta 7,2).

En este mes de julio, en que toda la Orden del Carmen, lo consagramos a María Madre del Carmelo. Las Carmelitas Misioneras hemos realizado este año una preparación especial a la fiesta que ha culminado en este día 16 de julio “Solemnidad de la Virgen del Carmen”. Cada día nos ha ido llegando desde Roma la imagen con el texto evangélico, oración a la Virgen del Carmen y la demarcación por la que correspondía orar, trayendo a la oración a cada hermana, cada comunidad, cada obra apostólica, familiares, Carmelo Misionero Seglar  y laicos que comparten vida y misión en esa demarcación.Esto ha sido un pequeño gesto, que ha unido a toda la Congregación en una misma oración, e intención. Hemos ido sintiendo la comunión fraterna hecha oración a la Madre.

Comenzamos el día 5 de julio con nuestro acto de consagración a la Virgen del Carmen que abría esta cadena de oración durante 12 días para prepararnos a vivir esta fiesta de familia.

Las imágenes que hemos cogido para acompañar la oración de cada día son propias de alguna comunidad de la demarcación, que era una forma de sentirnos unidas también en la expresión de la imagen.

Las hermanas han valorado mucho esta iniciativa y se ha dejado sentir la ilusión. Cada comunidad ha ido teniendo sus propias actividades con estas oraciones en algunas han aprovechado para cada día hacer una lectura de lo propio de esa demarcación donde estamos presentes las Carmelitas Misioneras, y ha permitido hacer un recorrido por la historia de nuestra congregación. En otras comunidades las hermanas han ido exponiendo las diferentes imágenes en la cartelera de la comunidad, lo que ha permitido ir formando un mapa de nuestras presencias con las diferentes imágenes de María, que acompañará todo el mes de julio.

Con esto hemos querido, una vez más sentir, la fuerza de la comunión y hacer crecer el sentido de familia congregacional.

¡¡FELICIDADES HERMANAS!! Que María, siga siendo nuestro modelo de mujer consagrada y fiel a la voluntad de Dios.