ASAMBLEA ABIERTA PROVINCIA “MATER CARMELI” EUROPA

 

 

Nuestra casa general, en estos días, se ha ido llenando de hermanas venidas desde España, Italia, Polonia, Francia y Rumanía, acudiendo a la cita de la Asamblea de la Provincia “Mater Carmeli” Europa. Desde el día 11 de diciembre comenzaron a llegar las primeras, el día 12 pudimos participar en la Eucaristía, de Ntra Sra de Guadalupe, patrona de Latino América, en la Basílica de San Pedro, presidida por el Papa Francisco, y con una amplia participación de obispos y sacerdotes que concelebraron, así como una participación masiva, fue un momento importante de sentirnos iglesia universal. No temimos a la lluvia para ponernos en camino a las 15:30 horas. Esto fue un regalo que nunca podremos olvidar y siempre tendremos que agradecer al Señor que nos lo proporcionó a través de las hermanas.

En la asamblea, participaron, con nosotras, las hermanas del Consejo General, que estaban todas en Roma, esto ha sido muy bueno para todas, ha permitido que juntas hermanas de la provincia y del Consejo General conozcamos la situación actual de la provincia, con información concreta y directa. Además de compartir entre nosotras y buscar juntas dar respuesta significativa como Carmelitas Misioneras, en Europa, hoy.

La apertura de la asamblea a cargo de Hna Carmen Ibáñez, superiora provincial invita a las hermanas a vivir estos días como una verdadera ocasión de fraternidad, comunión y compromiso vocacional. Teniendo de fondo al Padre Palau que decía a las primeras hermanas, y nos dice hoy a nosotras “sois una de esas plantas que, si no crece, se sofoca”, y repetir con San Pablo, “Dejando lo que queda atrás, corro hacia la meta…………De cualquier modo, en la meta que hayamos alcanzado, perseveremos firmes (Fil. 3,15-16)

Seguidamente Hna Lila Rosa Ramírez, superiora general saluda a toda la asamblea, comenzando por agradecer la realización de la Asamblea en nuestra Casa General, casa de todas, e invita a las hermanas a vivir en apertura lo que se va a trabajar, reflexionar y en aporte positivo y constructivo para seguir trazando el camino de la provincia entre todas, cada una aportando desde lo que es, desde la fraternidad y en actitud constante de crear comunión.

La eucaristía conclusiva el III domingo de Adviento, fue presidida por el P. Emilio Martínez, ocd, que nos invitó a vivir con alegría evangélica nuestra consagración religiosa como Carmelitas Misioneras, sin desfallecer en el camino, sino agarrándonos a la fe que nos mantiene y a la confianza en Aquel que nos ha llamado y no defrauda, tenemos el ejemplo en el P. Francisco Palau, nuestro fundador, que tenía claro que para vivir en el Carmelo solo necesitaba una cosa, y era la vocación.  

Aprovechando esta ocasión de venir a Roma hemos podido visitar lugares emblemáticos que esta preciosa ciudad como la Basílica de San Pedro, Piazza Venezia, el Coliseo, Fontana Di Trevi, Iglesia de los Jesuitas y un largo etcetera.

Y como no podía ser menos, el Archivo histórico de la congregación, donde hemos podido gozar, teniendo delante las cartas originales del Padre Palau, así como las reliquias que aquí se conservan, este ha sido un momento bonito de agradecimiento al Señor por la figura, entrega y audacia de Francisco Palau, por el don de su vocación que la vivió en entrega a Dios y los Prójimos. También pudimos gozar al ver documentos y documentos que recogen la vida y entrega de tantas hermanas que han ido haciendo vida la historia de nuestra congregación y que, con tanto cariño y esmero, supo recoger, secuenciar y transcribir el P. Eulogio Pacho, ocd, y que hoy son un legado para nosotras, los tomos de la Historia de la Congregación de Carmelitas Misioneras.

Seguimos con la historia de hoy, visitando nuestro Colegio “Mater Carmeli” de Roma, pudiendo disfrutar de la luz y color que llenan las aulas que tanta vida tienen. Los alumnos al vernos llegar nos demostraron su nivel de español, haciendo algunas preguntas a las hermanas.

Para concluir, podemos decir que han sido días en los que hemos vivido la alegría de la fraternidad y donde se ha ido creando comunión, al compartir hermanas de tantas culturas, Europea, Asiática y Africana. Ahora toca, como dice el evangelio, lo que hemos visto y oído, os proclamamos también a vosotros, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y en verdad nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo” (1 Jn 1,3)