Hoy día 20 de noviembre ha concluido la Asamblea de Consejo Ampliado de las Carmelitas Misioneras. Que se ha estado celebrando desde el día 9 de noviembre. Debido a la situación de la pandemia que aún hay dificultades para los viajes, ha tenido que ser de manera virtual. Se han conectado las hermanas responsables de animar la vida y misión de cada una de las demarcaciones donde estamos la Congregación, con el Gobierno General, cumpliendo así un encargo del XXI Capítulo General.

El programa de estos días ha sido variado. Para comenzar el día 9 nos acompañó la Hna Asunción Codes, coordinadora general de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, que nos hizo una mirada a la vida religiosa hoy y nos alentó a desentrañar que es lo esencial en nuestra consagración, convertirnos a lo comunitario y cruzar fronteras, ser audaces y vencer los miedos que nos pueden acompañar. Seguido tuvimos un par de días para adentrarnos en la realidad congregacional a través de los informes que cada hermana compartió sobre su demarcación, esto nos ayudó a todas a tener una visión global de nuestra congregación hoy.

En los cuatro días siguientes tuvimos el acompañamiento de Lola Arrieta, Carmelita Vedruna con el tema “Liderar acompañando procesos”, han sido unos días de formación teórico práctica, lo que nos ha permitido entrar de lleno en situaciones reales. Y ello nos ha proporcionado elementos para la misión de animadoras de la Congregación.

Al terminar esta etapa pudimos hacer una pausa, dedicando una jornada a la reflexión y para ello contamos con la presencia virtual, de Hna María José Mariño cm, que nos invitaba a presentarnos ante el Señor que nos invita a vivir desde un “nosotras” que es don y tarea. Llamadas y enviadas para dar frutos.

También contamos con la reflexión que nos hizo llegar Mariola López, RSCJ que nos disponía a entrar en el latido profundo de la vida, acoger lo nuevo que nos llega en el hoy de la historia y soltar lo que impide abrirnos a nuevas situaciones porque si no soltamos nos estancamos. Sentirnos como María, tejedoras con hilos de cariño y esperanza.

Por último, hemos vivido tres jornadas donde hemos tratado temas de interés para la Congregación, de toma de decisiones y búsqueda conjunta de acciones para seguir llevando a cabo la opción histórica que os proponíamos en el XXI Capitulo General, “En salida misionera, ser profetas de comunión y fraternidad universal para humanizar y transformar la realidad”.

Para el momento de la conclusión, se invitó que estuviera alguna hermana acompañando a la participante en la asamblea, para que sintiéramos que aquí estaban representada toda la Congregación, y Hna Lila Rosa Ramírez, Superiora General, en sus palabras de clausura nos decía “Hemos concluido estos días de Asamblea de Consejo Ampliado…..es difícil poner “palabra” a todo lo vivido…….faltó el abrazo cercano, el compartir más los anhelos, temores, llamadas, compartir más la vida puesta al servicio y la experiencia de ser animadoras y líderes en nuestras Demarcaciones y Congregación y poder celebrar juntas la Eucaristia……pero aún así, hemos sentido el Pan de la fraternidad, del gozo, de la alegría del encuentro, el pan del carisma compartido……..regresemos a nuestros ritmos “normales” agradecidas y con esperanza. Abiertas a continuar en la misión, sabiendo que, del don de la llamada gratuita, de la vocación que compartimos, de las capacidades de cada una, brota nuestra tarea en la Iglesia y en el mundo…..sintámonos enviadas, renovemos hoy ese mandato misionero Marcha yo te envío….anuncia, consuela, alivia, cura….ama”

Después de las palabras de clausura pudimos dedicarnos un brindis con el mejor deseo para todas y cada una, con todos los micrófonos abiertos pudimos saludarnos, reír, y sentir la alegría de la fraternidad. Para concluir tuvimos una oración de acción de gracias al Señor por todas las hermanas que conformamos la Congregación y de manera especial por todas las personas que han colaborado con nosotras para el buen desarrollo de este evento congregacional.