Cambia la escenografía en la existencia de Francisco Palau. Corre el año 1860. Han pasado ocho años desde la supresión de los grupos en Lérida y Aitona. Años plagados de acontecimientos y experiencias. Ahora, libre del confinamiento ibicenco recobra la libertad: De residencia y de acción. ¡¡Qué cambio!! Contempla amplios horizontes. Mira, consulta y examina la marcha a emprender. Comunica tales experiencias y actitudes a Juana Gratias.

En proximidad o en lejanía geográfica siguen unidos. Tanto en el espíritu como en la vida. Por estarlo en la vocación. ¡Evidente! En tal circunstancia sí tienen la oportunidad para secundar los designios de Dios. Al gozar de libertad, la situación mejoraba. Era el momento de estar atento a sus designios. Intensificó la escucha, la percepción, la actitud de centinela. Ante lo que Dios pudiera solicitarle, ¡claro!

Para Francisco tocar esta tecla era poner referencia inevitable a su fiel dirigida. El futuro se hallaba vinculado a tal condición. Confiesa al respecto: Por lo que toca a ti en una sola cosa puedes ayudarme y es orar con instancia a Dios y a su madre, pidiendo nos dirija por donde le plazca. Unida tú por vocación y por inspiración divina a mi carro, nada más te resta que seguir. Dios nos salvará… Por lo que toca a nuestra vocación, estando como estamos bien dispuestos a secundar sus designios, no nos dejará sin luz ni dirección. ¡Profunda confianza!

Vocación compartida e idéntica disposición para secundar los designios de Dios. Ambos están en la luz y senda correctas para avanzar. Pero nada más. Francisco se entrega en cuerpo y alma a la predicación. Juana sigue en su retiro ibicenco. La comunicación epistolar es frecuente y honda. Juana goza de buena relación con los seguidores del Padre Palau, afincados en Es Cubells. De modo sencillo pero cierto, se va gestando la condición de familia. ¡Indudable!

En el horizonte vuelve a perfilarse la vida comunitaria en torno al líder. Al maestro indiscutible. De hecho, los últimos años de su confinamiento en Ibiza hizo vida comunitaria con algunos discípulos. De modo permanente con dos. A quienes atraía su irresistible ascendiente espiritual. El grupo de Es Cubells resultará embrión de la familia religiosa masculina. Y se hallaba en trance de nacer.

La descendencia femenina, también, se encuentra en gestación. Hay indicios de que se avecina. Los trajines fundacionales comienzan a advertirse, ya. Más en el espíritu que en la organización. Es el P. Palau quien se siente, interiormente, en trance de engendrar. Experiencia imprescindible para transmitir, la vida que irrumpe e invade su interioridad. El carisma, núcleo vocacional: misterio de la Iglesia. ¡Misterio insondable! Para él y para nosotras. ¿Verdad? Por lo cual trata de infundir esos mismos sentimientos a Juana Gratias. Le confía: Veo una cosa y es que Dios, como buen Padre, me conduce por la mano y me guía por donde Él quiere… Dios sabe cuán dispuesto estoy para servir a la Iglesia y que, en asuntos de su gloria, todo lo veo llano y fácil. Y porque Dios conoce en esto mi generosidad no me abandonará…. Yo ando seguro, fiado en los cuidados de su paternal solicitud. Todo un referente para nosotras/os.

En numerosas ocasiones el P. Eulogio Pacho, ocd,  lo comentaba. Uno de los rasgos relevantes en la vocación del P. Palau fue su gran confianza en Dios. -Y el P. Eulogio conocía, muy mucho, a Francisco Palau-.  Se hallaba siempre -añadía- abandonado a sus planes. Y cuando percibía que en él o en los suyos se realizaban, descansaba seguro. Aun sufriendo la contrariedad en los propios proyectos. Con ello, nos estimula a priorizar los planes de Dios. A adentrarnos más en el núcleo vocacional. A identificarnos más y más con la gracia recibida. Y con ello a superarnos. Tarea a realizar en el día a día. ¿No es así?

Confianza en Dios y servicio a la Iglesia. Por ahí quiere conducir a su dirigida. Si le ha abierto el espíritu es para inculcarle el mismo sentir: Te digo esto para que tú te abandones también a su providencia. ¡Cuán bien cuidado está el que se fía de Dios!….Dejemos que Dios nos cuide, gobierne y guíe -. Será lo mejor para todos.  Ayer, hoy y mañana.