GRACIAS

“Estimadas y apreciadas Hnas Carmelitas Misioneras: Desde aquél 27 de marzo de 1974 en que llegasteis a Parla (Madrid) han pasado, ni más ni menos, que 50 años”. Estas palabras abrían la revista El Calderillo de la Parroquia La Paz, de esta ciudad de la diócesis de Getafe.

El pasado 9 de junio tuvo lugar la Eucaristía a las 12:30 y la despedida a la comunidad de Carmelitas Misioneras. Fue una sencilla, pero emotiva celebración. Presidían la misma el Párroco D. Jesús Aparicio, el Vicario D. José María Uxo (Poche), el Párroco de Cristo Liberador el Salesiano P. Julio Díez.  Toda la Liturgia la habían preparado, todos los fieles de la Parroquia, con gran esmero y detalle. En distintos momentos de la misma, escuchamos la bonita labor que nuestras hermanas llevaron a cabo durante estos años.

La Parroquia La Paz, cuando llegaron nuestras primeras hermanas, apenas llevaba dos años caminando. Todo estaba por hacer. Iniciaron una labor espiritual y social que hoy continúa, por ejemplo, en el trabajo en la mejora de la dignidad de la mujer, llevado por laicas comprometidas. Una de ellas dio su testimonio emocionado. En el artículo de la revista parroquial nos dicen: “Esa primera comunidad fue constituida como Centro de Espiritualidad. Recordamos aquellos momentos cuando nos reuníamos en vuestro quinto piso de la calle Cuenca. Allí, vosotras junto con los sacerdotes y grupos de laicos y laicas preparábamos las celebraciones de la Semana Santa o las catequesis de Primera Comunión, terminando con la celebración de la Eucaristía en la capilla de la casa”. Nombran, con cariño y gratitud, a todas las hermanas que han pasado por aquí, durante estos años. Y traen a la memoria, igualmente, la comunidad del Juniorado en el año 2000.

Otra etapa se iniciaba en 2006, en la calle Pinto. Aquí se ha tenido la misión de ayudar en la Parroquia, en el Coro, en la liturgia, catequesis de Primera Comunión y Confirmación. Y acompañar a grupos de Oración y Biblia entre otras cosas. Especialmente se ha trabajado, durante mucho tiempo, hasta el final, con los grupos de Alfabetización para los emigrantes. Simultáneamente, algunas hermanas han trabajado en la Parroquia de Cristo Liberador, de los P. Salesianos. Allí la misión ha sido de ayudar en la formación de los Catequistas, y preparación de los niños de Primera Comunión.

Destacan y valoran nuestra espiritualidad Carmelitana-Palautiana. Por un lado les “entristece nuestra salida de Parla.”., pero por otro expresan “nos sentimos afortunados y afortunadas por el tiempo que habéis compartido este caminar de la Comunidad cristiana de La Paz. Gracias por vuestro cariño, entrega y testimonio.”

Tenemos la dicha de poder decirles que, se queda en Parla, uno de los pisos de la calle Cuenca  destinado para la atención a jóvenes refugiados solicitantes de asilo. Pinardi-Nicoli es una Federación de Plataformas Sociales, que tienen los Salesianos en Madrid dentro del Área de Inclusión Social. Está formado por un equipo interdisciplinar. Los destinatarios son chicos de entre 18 a 26 años de edad que han solicitado la protección Internacional. Entre los recursos, seis pisos residenciales. El nuestro de Parla sería uno. Demos gracias a Dios por ello. Y pidamos que se les ayude a estos jóvenes migrantes a encontrar el propio camino y construir su futuro.

¡¡GRACIAS!! Es nuestra palabra final. Como Carmelitas Misioneras, damos las gracias por la vida entregada de las hermanas que han pasado por Parla. Gracias por cada una de vuestras familias. Gracias por los sacerdotes diocesanos y Salesianos. Que María, nuestra Madre, ¡¡les bendiga a todos!!

Hna Segunda Sánchez cm

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