Con mucha alegría y profunda gratitud fraterna, la Comunidad del CMS Nuestra Señora del Carmen, junto a las Hermanas Carmelitas Misioneras, tuvimos la hermosa oportunidad de recibir a la Hna. Lila, quien, desde Roma y atravesando fronteras, se hizo presente entre nosotros en el marco de la misión que Dios le ha confiado: velar por la continuidad y vitalidad del Carisma Palautiano, Carmelitano y Teresiano.

Su presencia, marcada por la sencillez, la cercanía y la fraternidad en Cristo, nos permitió vivir un encuentro muy significativo. Después de los saludos iniciales, compartimos un momento de oración que nos llevó a una profunda reflexión a partir de una pregunta que tocó el corazón de cada uno: ¿Qué ha significado el Beato Francisco Palau en nuestras vidas?

Todos los presentes fuimos compartiendo nuestra experiencia y nuestro propio caminar junto al Padre Palau. En un ambiente fraterno, y mientras disfrutábamos de una rica once acompañada de tortita, fuimos haciendo memoria de cómo el Fundador ha ido dejando huella en nuestras vidas y de qué manera su espiritualidad continúa animando nuestra vocación y misión.

CMS y CM de San Fernando con Hna Lila

Uno de los testimonios expresaba: “El Padre Palau ha sido un Padre, un guía, un ejemplo para seguir el Carisma desde el Espíritu que anima, fortalece e inspira. Con su testimonio radical y coherente nos ha permitido continuar en este Carisma, junto a las Hermanas que nos han guiado y siguen acompañándonos para continuar la obra del Beato”.

“Sabemos que somos hermanos y hermanas que pertenecemos a este lindo y significativo Carisma y que estamos llamados a seguir sembrando esta semilla allí donde el Señor nos envía: comenzando por nuestras familias, en el contexto laboral, donde nos encontremos, en la misión y en el día a día. Con nuestro testimonio podemos seguir siendo luz”.

Estas palabras reflejan el deseo de continuar haciendo vida el legado del Padre Palau, llevando su espíritu a nuestras realidades cotidianas y siendo presencia de Dios allí donde somos llamados a servir.

Este momento también nos ayudó a reconocer que somos una verdadera familia carismática. Allí donde nos encontremos con una Carmelita Misionera o con integrantes del CMS, nos une un mismo espíritu y una misma pertenencia.

Como parte del encuentro, la Hna. Lila, junto a nuestra asesora, Hna. Teresa Figueroa, CM, nos invitó a conocer, a través de una presentación, la presencia del Carmelo Misionero Seglar en los distintos países y continentes donde se encuentra presente.

Pudimos conocer algunos datos estadísticos, las comunidades existentes y a quienes actualmente forman parte de sus equipos de coordinación. La Hna. Lila fue compartiendo su propia experiencia y enriqueciendo la presentación con sus vivencias.

Finalmente, tuvimos un espacio para compartir preguntas, inquietudes y comentarios, que nos permitieron ampliar nuestra mirada y sentirnos aún más unidos a esta gran familia que, desde diferentes lugares del mundo, busca mantener vivo el Carisma recibido.

Encuentros con otros grupos del CMS

En el marco de esta visita, la Hna. Angélica Conde, consejera general, también tuvo la oportunidad de encontrarse con otros grupos del CMS presentes en Chile.

Durante su visita a la comunidad de El Vedra, en Lo Prado–Curacaví, compartió un ameno encuentro con el CMS Nuestra Señora de las Virtudes, en el que pudieron dialogar sobre sus sueños, esperanzas y la experiencia de vivir esta asociación laical bajo el acompañamiento de las Carmelitas Misioneras.

CMS de Lo Prado

Asimismo, desde la comunidad “María Reina” en Santiago, con el CMS Francisco Palau de Huépil, de la ciudad de Los Ángeles, VIII Región, realizó un encuentro a través de la plataforma Zoom. Cada integrante pudo compartir su identidad, el trabajo que realiza y el compromiso asumido en la comunidad cristiana, así como el valor que tiene para ellos pertenecer al CMS. Fue especialmente significativo recordar el camino recorrido junto a las Carmelitas Misioneras, a pesar de que las Hermanas ya no se encuentran físicamente en ese lugar desde hace casi diez años. La semilla sembrada permanece viva: los integra

CMS de Huépil

ntes del CMS expresaron sentirse apoyados y acompañados, viviendo con sentido de familia y procurando participar en las distintas instancias de encuentro, aun cuando la distancia supone un desafío.

La Hna. Angélica compartió en el encuentro con ambos grupos también la realidad del Carmelo Misionero Seglar a nivel mundial, ayudándonos a descubrir que formamos parte de una familia que trasciende fronteras y que está llamada a seguir creciendo en comunión y misión.

Una familia llamada a seguir sembrando

Estos encuentros han sido una verdadera oportunidad para agradecer, hacer memoria y renovar nuestro compromiso con el Carisma que hemos recibido como don.

Damos gracias al Señor por hacernos partícipes de este Carisma y por permitirnos ser presencia suya en el mundo. Que Él nos conceda perseverar con alegría y fidelidad en esta misión, allí donde nos toque vivir y servir.

Ponemos nuestro camino bajo la protección de nuestra Madre Santísima del Carmen, para que nos cubra con su manto y nos ayude a vivir sus virtudes como verdaderos discípulos de Jesús, recordando siempre sus palabras: “En esto reconocerán que son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros”.

Con gratitud por lo vivido, renovamos nuestro deseo de seguir caminando juntos, como familia carismática, manteniendo viva la semilla del Padre Palau y dejándonos impulsar por el Espíritu hacia nuevos caminos de comunión, misión y esperanza.

¡Gracias, Señor, por llamarnos a ser parte de esta hermosa familia carismática!

                                                     Valeska del Carmen Puebla Muñoz

CMS Nuestra Señora del Carmen – San Fernando -Chile

 

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