Del 6 al 12 de enero hemos tenido un espacio propicio para renovar la experiencia de la llamada y seguimiento como Carmelitas Misioneras, nos acompañó en este tiempo nuestra hermana María José Mariño de la provincia de Europa. Fueron días intensos de encuentro personal con Dios desde el realismo de nuestra historia donde se teje el seguimiento a Jesús, oportunidad también para preguntarnos ¿Cuál es la voluntad de Dios en esta humanidad con tendencia siempre a separarse de él? Hemos recibido muchas luces para vivir con hondura nuestra consagración e ir asumiendo en lo cotidiano la práctica de los valores que para Jesús han sido prioritarios: la inclusión y la universalidad que dignifica especialmente a los más desfavorecidos.

Seguido tuvimos un taller de carisma en el que participamos hermanas, laicos de los programas de animación y CMS, fueron 2 días de fraternidad y mucho aprendizaje, profundizando la experiencia eclesial del Padre Palau que nos impulsa hoy a vivir en nuestros contextos una comunión que nos empuje a la misión.

En estos momentos el Perú vive una crisis profunda que agudiza la fragmentación y confrontación como país. Con casi 50 muertes producto de la represión y enfrentamientos en las marchas a nivel nacional, especialmente en la zona sur, aun no hemos encontrado caminos de justicia y reconciliación, en esta realidad compleja y desafiante seguimos escuchando las llamadas de Dios a ser más coherentes con el camino de paz y justicia que nos propone Jesús en las bienaventuranzas. Que Francisco Palau nos acompañe en esta travesía y nos transmita su valentía para proyectarnos a algo mayor desde una vivencia honda de la comunión en la diversidad y complejidad de nuestros entornos.

Carmelitas Misioneras – Perú

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