13 DE MAYO de 2019 – LUNES IV DE PASCUA
MOTIVACIÓN
Hoy la palabra nos hace ver el contraste de quien nos trata llevándonos a la vida, a la plenitud, y de aquellos que no buscan nuestro bien, sino que nos pretenden atraer a zonas oscuras y tenebrosas, donde el egoísmo quiere tener la palabra más alta.
Jesús nos plantea con claridad el escenario en donde muchas veces nos vamos a ver envueltos, pero lo hace para que no dejemos de ser lúcidos y podamos discernir adecuadamente, no para dejarnos atrapar o bloquear presas del miedo.
Saber entender las piedras del camino y los riesgos con que nos podemos encontrar, hará que nuestra ruta sea más llana y llevadera, pues en el fondo nos guía Aquel cuyo «yugo es suave, y su carga ligera».
Del Evangelio de san Juan 10,1-10
En aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».
COMENTARIO ORANTE
En este tiempo de Pascua, Jesús nos recuerda palabras esenciales que sostienen nuestra vida. A veces no acabamos de entender cómo aplicarlas a nuestra propia realidad; nos sucede como a los oyentes de Jesús, que «no entendieron de qué les hablaba», pero Jesús insiste en su mismo mensaje. Porque debe ser importante.
Aunque Cristo se nos presenta como el Buen Pastor, no nos esconde los peligros y riesgos que podemos encontrarnos en su seguimiento: falsos pastores que nos pueden llevar a pastos equivocados; ladrones y bandidos que nos quieren robar del corazón las verdaderas piedras preciosas de la fidelidad y el amor probado; voces extrañas que nos atraen con sus seducciones, pero que nada tienen que ver con la voz dulce y profunda de Cristo Resucitado cuando nos llama por el propio nombre.
Es cierto que hay ladrones, precipicios, malos augurios, asaltadores, voces engañosas que nos pueden llevar por malos derroteros… pero ninguna, ninguna de ellas se compara con la salvación que Cristo nos ofrece.
Salvación que no es fruto de nuestro empeño personal a base de puños y exigencias estériles, sino que se nos regala como un camino abierto de vida fecunda y abundante.
La vida a la que nos llama el mismo Jesucristo.
PALABRA DE LOS MÍSTICOS
CANTO:
ORACIÓN
Señor Resucitado,
a veces -sin querer-
me enredo por sendas extrañas
que no huelen a Ti,
que me alejan de tu redil.
Y al final, acabo perdiendo el rumbo.
 
Tú eres mi norte, la brújula que siempre me indica
el camino hacia casa.
Tú eres quien sabe pronunciar mi nombre,
aquella palabra que en lo íntimo
resume mi esencia y mi sentido.
Tú eres nuestra puerta,
aquella por donde podemos entrar y salir con libertad,
pero que cuando la atravesamos
nos hace palpar tu bondad infinita, tu ser pleno,
y de donde no querríamos nunca salir.
 
Señor Jesús, Buen Pastor de la humanidad,
que no seamos hoy ajenos a tu voz,
sino que nos dejemos atraer con paz
y en profunda reconciliación.
 
Ana María Díaz, cm


 
13th MAY 2019 – 4th MONDAY OF EASTER
MOTIVATION
Today the word shows us the contrast between those who lead us to life, to the fullness, and those who do not seek our good, but who try to attract us to dark and shadowy areas, where selfishness would like to have the loudest word.
Jesus clearly presents us with the scenario where we will often be involved, but he does so that we may continue being lucid and able to discern properly, not to let ourselves be caught or blocked by fear.
Knowing how to discern the stones we may find on the road, and the risks we may run, will make our route smoother and bearable, because in fact we are guided by He whose “yoke is easy and whose burden is light”.

From the Gospel of John 10:1-10
In those say, Jesus said:
“Very truly I tell you Pharisees: anyone who does not enter the sheep pen by the gate, but climbs in by some other way, is a thief and a robber. The one who enters by the gate is the shepherd of the sheep. The gatekeeper opens the gate for him, and the sheep listen to his voice. He calls his own sheep by name and leads them out. When he has brought out all his own, he goes ahead of them, and his sheep follow him because they know his voice. But they will never follow a stranger; in fact, they will run away from him because they do not recognize a stranger’s voice.” Jesus used this figure of speech, but the Pharisees did not understand what he was telling them.
That’s why Jesus said again, “Very truly I tell you, I am the gate for the sheep. All who have come before me are thieves and robbers, but the sheep have not listened to them. I am the gate; whoever enters through me will be saved. They will come in and go out, and find pasture. The thief comes only to steal and kill and destroy; I have come that they may have life, and have it to the full.

REFLECTION
At this time of Easter, Jesus reminds us of essential words that sustain our life. Sometimes we don´t fully know how to apply them to our own reality; it happens to us as to the listeners of Jesus, who “did not understand what he was talking about”, but Jesus insists on his message: it must be important.
Although Christ is presented to us as the Good Shepherd, he does not hide from us the dangers and risks that we may encounter in his following: false shepherds who can lead us to wrong pastures; thieves and bandits who want to steal from our hearts the true precious stones of faithfulness and proven love; strange voices that attract us with their seductions, but that have nothing to do with the sweet and profound voice of the Risen Christ when he calls us by our own name.
It is true that there are thieves, cliffs, bad omens, assailants, deceitful voices that can lead us in wrong directions… but none, none of them compares with the salvation that Christ offers us.
Salvation that is not the result of our personal effort based on fists and sterile demands, but is given to us as an open path of fertile and abundant life.
The life to which Jesus Christ himself calls us.

A WORD FROM THE MYSTICS
SONG:
 PRAYER
Risen Lord,
sometimes -unintentionally-
I get tangled up by strange paths
that do not lead to You,
but that take me away from your fold.
And in the end, I just lose my way.
 
You are my north, the compass
that always points to me the way home.
You are the one who knows how to pronounce my name,
that word that intimately
summarizes my essence and my meaning.
You are our door,
the one where we can enter and leave freely,
but when we go through it
it makes us feel your infinite goodness, the fullness of your being,
from where we would never want to leave.
 
Lord Jesus, Good Shepherd of humanity,
may we not be alien to your voice today,
but may we allow ourselves to be attracted with peace
and in deep reconciliation.
 Ana María Díaz, cm

 

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