
Mujeres que han entendido que su mundo no puede cerrarse por el abandono o la pobreza, mujeres que gritan el dolor de sus hijos enfermos, con hambre o sin estudio; familias que esperan una mano amiga que los ayude a salir de las situaciones injustas de pobreza a las cuales la sociedad las ha lanzado... |
En El Salvador, país situado en Centro América, las Carmelitas Misioneras hemos escuchado el clamor del pueblo, y con el gozo de servir, de ser una luz en la oscuridad, una mano tendida hacia la justicia, nos dimos a la tarea de ayudar. |

En Prados de Venecia, la salud es una de nuestra prioridades: la Clínica El Carmelo, es un espacio abierto donde se atiende a los enfermos con cariño y delicadeza; desde allí, nuestra misión en la Iglesia se hace vida y compañía para quienes sufren el dolor. Igualmente, atendemos a la mujer, cabeza de hogar, donde promovemos su dearrollo integral, para que no sea sólo quien lleve el sustento familiar, sino que pueda abrirse a nuevos horizonte y sientan que su vida tiene sentido; con alegría crecen en autoestima y en vida espiritual, al tiempo que aprenden modistería, belleza y panadería, como una forma de proyectarse a la sociedad y obtener el dinero suficiente para su sostenimiento y el de sus familias. La justicia se hace cada día en cada rincón, donde un ser humano empieza a sentirse persona.

En Plan del Pino, la Alfabetización es la forma de responder a un mundo injusto que ha dejado el conocimiento, muchas veces, sólo a quienes tienen recursos para obtenerlos. El Colegio abierto, es un lugar donde las personas de todas las edades reciben una formación que les ayuda a ocupar el puesto que les corresponde en la sociedad. Es hermoso ver cómo desde el niño hasta el anciano, pueden acceder a la sala de informática y aprender desde allí todo un mundo maravilloso.
En La Laguna, la mujer juega un papel fundamental: allí está recibiendo promoción a todo nivel, para que pueda enfrentarse al mundo con dignidad y esperanza. El taller de velas, de donde obtienen sus propias ganancias, es una ayuda muy grande para ellas y sus familias, porque alcanzan su autosostenimiento, a la vez que socializan sus experiencias de vida. Los pobres, los marginados, los enfermos, todos son acogidos en nuestros centros de trabajo. Un mercadillo, donde se venden a precios muy bajos algunos productos donados por Empresas y personas que desean ayudar, es una forma de ayudarles a conseguir lo indispensable.
Un proceso muy bonito y que hace honor a la justicia, se está llevando a cabo con los discapacitados y sus familias: en algunos casos, estas personas han sido relegadas, excluidas y a veces, hasta escondidas de la sociedad; el trabajo con sus familias, consiste en descubrir el verdadero valor que estas personas tienen, darles la oportunidad de salir, de hacer algo, de sentir que a pesar de su discapacidad, ellos hacen parte de este mundo; poco a poco las familias van tomando conciencia de la importancia de estas personas y las van incluyendo en la vida social.
Grupo solidario “San José Obrero"
Las Carmelitas Misioneras compartimos nuestra vida y misión en una comunidad de la zona nororiente de Ciudad Delgado, llamada Plan del Pino - San Salvador.
Población afectada de manera significativa por la crisis económica, la violencia y criminalidad; a partir de las 19.00 horas se agudiza la inseguridad en las calles. La parálisis del miedo tulle nuestra vida y nos sentimos reducidos al espacio de nuestra “champa” o humilde vivienda.
Jóvenes y Adultos unidos en profecía, Artesanos de Justicia y Paz
Llegó la hora, el silencio fue roto por un ¡manos a la obra! ¡Unidos para construir! Y es que las mejores aproximaciones a la justicia vienen desde las situaciones concretas y reales de injusticia. Cuando el documento de Medellín afirma: “La miseria margina a grandes grupos humanos… es una injusticia que clama al cielo”, vemos y sentimos que no es palabrería, es constatación real en la vida de nuestra comunidad cantonal (Medellín - Justicia 1,1).
Para responder a esta dura realidad hemos participado en talleres de formación, que han permitido descubrir que en las verdaderas relaciones sociales de justicia, unos no deciden sobre otros, sino que unas personas deciden con otras, en mutua dependencia, colaboración y participación. De esta toma de conciencia sacamos dos líneas de acción:
-
Gestionar e impulsar proyectos productivos para madres solteras y/o mujer jefas de familia que por su edad u otros factores no tienen cabida en el mundo laboral.
Logros:
- 15 hogares beneficiados con estos proyectos, impulsados con el apoyo económico de “Redes de Solidaridad y Esperanza” de la Iglesia de Puerto Rico. Con esta ayuda constituimos un “Fondo Solidario”.
- Organización de un grupo de 15 jefas de familia. Del fondo común reciben pequeños préstamos cada uno, destinando la mayoría a compra de artículos de venta. Actualmente se cuenta con talleres de corte y confección; otras realizan ventas ambulantes; existe una pequeña granja, un comedor popular, pequeñas tiendas familiares y/o papelerías con artículos escolares.
- Los préstamos que reciben son retornados al fondo común en cuotas establecidas de mutuo acuerdo, permitiendo un ahorro de las ganancias que se suma al capital del fondo. El objetivo es hacer que cada proyecto sea auto sostenible; esto se va logrando y ha dado origen a la creación del propio Banco Solidario.
- Abrir espacios de acogida y prevención para los jóvenes: Adquirir un centro de formación vocacional para realizar talleres, actividades deportivas, artísticas y culturales. Gracias al compromiso de muchas personas que quieran apoyar esta iniciativa, esperamos alcanzarla.
Logros:
-
La UCA (Universidad de los Padres Jesuitas) nos va a cooperar, para realizar la medición del terreno, la elaboración de planos y el presupuesto arquitectónico.
-
La Embajada Española, a través de la empresa Maquilishuat de Arte y Cultura, comienza a trabajar con nuestros jóvenes bajo el Programa Arte - Escuela en la rama de Teatro y Artes Plásticas. Dirigido a jóvenes de 13 a 18 años.
Estamos a tiempo, “mishpat”, “…hagamos justicia al pobre” (Is 1, 17).
Hna. Isabel Nogales, C M - Felipe Aldana